Semana azul: el testimonio de Vicky Rodríguez, pionera en visibilización del autismo en San Pedro
A mediados de la década del 2000, la sampedrina volvió a la ciudad a vivir con su familia, desde Estados Unidos y con Mathew, su hijo diagnosticado con TEA. En esos años, comenzó una tarea para ayudar a otras familias que dejó una importante huella. Este sábado en Sin Galera, repasó aquella época y la actualidad. "Es un camino largo, pero no hay que bajar los brazos", aseguró.
La sampedrina Vicky Rodríguez, pionera en la ciudad en la visibilización de la lucha de las familias con diagnóstico de trastorno del espectro autista (TEA), brindó su testimoio el sábado en Sin Galera.
En 2004, Vicky volvió a San Pedro tras residir en Estados Unidos. Lo hizo junto a su hijo Mathew y comenzó en la ciudad, con el acompañamiento de La Opinión, una campaña que permitió no sólo visibilizar la problemática sino además ayudar a familias que, como la suya, necesitaban un abordaje integral que aún hoy, aunque con muchos avances, es necesario poner de relieve.
"Siempre es un desafío, en todas las edades. Desde que diagnostican a tu hijo hasta que es un adulto, como mi hijo, que hoy tiene 26 años", señaló Vicky y agregó: "Cada edad es un desafío, tanto emocional como financiero".
Para Vicky no fue un camino fácil. Para mudarse a San Pedro, entrenaron en Estados Unidos a Cecilia Larrondo, que es psicopedagoga; Margarita Bruno, maestra especial; y Daniela Chesta, fonoaudióloga en ABA, la terapia conductual más relevante para el abordaje de personas con TEA.
"En ese momento Mathew estaba en el jardín y luego comenzó la primaria, fue una pelea para que nos permitieran tener un acompañante terapéutico", recordó.
:format(webp):quality(40)/https://opinionsemanariocdn.eleco.com.ar/media/2026/04/vicky_rodriguez_mathew.jpg)
"Hoy mi desafío con él es de adulto. Vamos transitando con la inclusión laboral y social, para que él sea feliz y tenga un propósito en la vida", destacó Rodríguez.
Tras regresar a Estados Unidos, Mathew cursó la secundaria e hizo pasantías en un supermercado, donde fue empleado para diversas tareas. "Es un camino largo, pero no hay que bajar los brazos", aseguró.
Destacó que todavía hay muchísimos aspectos para mejorar, entre ellos las horas de terapia que necesitan, puesto que las obras sociales cubren una cantidad mínima.
"Siempre hay que seguir y buscar cuál es el próximo paso. Hay días en que uno se siente derrotado y otros en los que estás muy feliz", señaló.
Además, puso de relieve que "hoy se habla de todo esto, los padres pueden hacer mucho más que antes" y que el camino de la visibilzación y lucha emprendido viene dando sus frutos, aunque todavía hay mucho por delante.

Para comentar, debés estar registradoPor favor, iniciá sesión