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domingo, julio 25, 2021
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Segunda ola de coronavirus: falleció Adalberto Abel Sosa, policía retirado, de 62 años

Exnumerario en la Policía Vial, vecino de Villa Igoillo y miembro de una familia dedicada a la tarea en la Bonaerense, murió internado con COVID-19 y fue reportado como el deceso número 187 de la pandemia por la Municipalidad.

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Este martes, el parte oficial de seguimiento de la pandemia de coronavirus COVID-19 informó el fallecimiento de un paciente de 62 años contagiado. Sin detalles de nombre o lugar de internación, fue identificado por el Gobierno municipal como el fallecido número 187.

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La Opinión confirmó que la persona que perdió la vida víctima de la pandemia se llamaba Adalberto Abel Sosa y era un reconocido exagente de la Policía Bonaerense, retirado de la fuerza hace tres años. Su deceso se produjo ayer lunes.

Sosa fue uno de los primeros pacientes en ser internados en el Centro de Aislamiento montado en ANDAR. Luego lo trasladaron al sanatorio Coopser, donde llegó con neumonía bilateral y estuvo alojado durante 21 días, hasta que falleció.

Retirado de la Policía Vial, vecino del barrio Villa Igoillo, Adalberto Abel Sosa pertenece a una familia que dedicó su vida a la activdad policial.

Hermano de la titular de la Comisaría de la Mujer, Valeria Sosa, el policía retirado Adalberto Abel Sosa es suegro del comisario Facundo Fioravanti, casado con una de las hijas de Sosa que también se desempeña en la Bonaerense.

Otra de sus hijas cumple tareas de conducción en la Policía Vial de Alsina y su hijo también es efectivo policial en San Pedro. “Era muy conocido por un dicho que él siempre repetía”, dijo su yerno, el comisario Fioravanti:

“Es pa’ rabiar”, solía repetir ante alguna situación complicada, y fue su “marca registrada”.

En diálogo con La Opinión, su familia agradeció el saludo y el cariño de la gente que los acompañó durante los días de internación y que en este momento doloroso que les toca atravesar expresaron su conmoción y condolencias.

“Era conocido en el barrio, un muchacho macanudo, muy buena familia”, contaron vecinos de Villa Igoillo que lamentaron su pérdida. “Muy buen agente, muy educado y muy cumplidor”, lo recordaron en la Bonaerense quienes compartieron horas de trabajo con él.

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