Se reunieron los “piqueteros de la abundancia”
Dentro del marco de las asambleas nacionales del campo, le tocó el turno a San Pedro. Una importante delegación de productores autoconvocados, trataron el futuro de la protesta.
Luego de los veintiún días de paro que llevó adelante el campo luego del anuncio de las retenciones, el 11-M, es marcado por lo productores casi como la fecha de un atentado: es un antes y un después. Como lo es para las asambleas que se realizan a lo largo del país, la reunión de Gualeguaychú. En San Pedro, el objetivo era el de avanzar en la organización de la opinión mancomunada por parte de los productores.
Muchas voces
Del encuentro participaron más de ciento cincuenta personas, que representaban a cincuenta y seis localidades, varias entidades y algunos intereses particulares. Es por esto que, bajo una gran organización, comenzó la reunión con algo de demora. El sistema era muy fácil, cada una de las localidades, exponía su situación y punto de vista sobre un temario determinado, a la vez que, de creerlo oportuno, agregaba un nuevo ítem.
30 días y los paros
¿Se respetarán los treinta días de tregua?, ¿Cómo será la organización de las asambleas? Esas fueron las dos preguntas iniciales, sobre las que brevemente debía responder cada delegación, algunas compuestas por una persona y otras por varias. Sin embargo, así se pudo reflejar claramente que opinaba cada región y como continuar el conflicto. Localidades y ciudades como Gobernador Castro, Las Heras, Rosario, Carmen de Areco, Villa Mercedes (San Luís) y Pozo Ondo, entre otras, presentaron propuestas limitadas a responder estos puntos, en su mayoría, basadas en realizar una Mesa de Enlace y pensar en las medidas futuras, luego de los 30 días. Esto, fue traído a colación por la ciudad de Navarro, luego de una pregunta clave: “¿Qué pasa el día 31 si no terminó la negociación?”. A lo que en su mayoría respondieron que se deberá ver la situación en ese momento.
Conciencia y realidad
Quedó muy claro que los productores independientes son los que realmente conviven con las problemáticas y ven como afecta directamente sus bolsillos. Es real, tal cual lo dejaron planteado los que venían de Santiago del Estero, que su problemática era distinta a la de los habitantes de San Luís, los de Buenos Aires del norte y los del sur. Rauch, fue la primera de las delegaciones que dijo que se debe ser conciente y realista en cuanto a la situación política. “No hay que hablar sobre retenciones, el tema es la política agropecuaria” manifestaron, para explicar que es muy difícil que desde el gobierno vuelvan a hablar sobre el dinero que quedará en las arcas cristinistas y que siendo optimistas, será imposible bajar en más de un cinco por ciento lo anunciado en materia de retenciones. Además, la ciudadanía fue mencionada varias veces; en el inconciente colectivo del campo, el agradecimiento es más que una simple frase y ese fue el puntapié inicial para las medidas futuras.
Los más duros
Por otra parte, se encontraban ciudades más firmes en la convicción de que no se pueden aflojar las medidas de fuerza, que fueron las que llevaron al campo al protagonismo y a la mesa de diálogo con la misma Presidenta. San Antonio de Areco dijo la primer gran frase: “Hay que entorpecer los mercados” sin mencionar un claro plan, pero sin grandes avales. Salto, fue uno de los más aplaudidos después de su intervención, sobre todo cuando dijo una frase escuchada muy por lo bajo, “Tenemos que apoyarnos en los medios locales, ir a las escuelas, contar lo que nos pasa. Hoy es el campo, pero vienen por todos”. San Pedro, fue de los que apoyaron la moción de realizar alguna ofensiva y mantuvo su propuesta de interrumpir los puertos, para impedir la exportación, pero no molestar a la gente, ni influenciar en los precios del mercado interno.
San Pedro y la mesa local
Varios fueron los presentes que eran autoconvocados de la ciudad, por lo que al momento de tomar la palabra, se dieron cuenta de que no había una persona que los representará a todos y que llevará un mensaje común. Es por esto que mientras se llevaba a cabo la reunión, un grupo importante, salió a la vereda del Club La Esperanza y dialogó sobre la Mesa de Enlace sampedrina. Así, llegaron a la conclusión de armar una que pueda unirlos y tener su postura.
Resoluciones y representaciones
Uno de los puntos más importantes, es respetar la tregua y la unión de las cuatro entidades, en las cuales confían y creen, continuarán juntas.
Presión política: Varias fueron las veces que se escucharon especiales menciones a los Concejos Deliberantes, a los Intendentes y legisladores de cada ciudad que en algunos casos habían tomado intervención y en otras se les había pedido. De este modo, se solicita que quienes puedan, tomen intervención.
Más participación: Los autoconvocados no quieren solamente tener que respetar las decisiones de las cuatro entidades, sino que también desean poder ellos enviar algunas ideas y aportes para la mesa de diálogo.
Asambleas: Se realizaron grandes avances en la organización de las reuniones. Dos o tres serían los representantes por provincia, que se juntarán para llevar las problemáticas a una mesa nacional. En lo que estuvieron de acuerdo la mayoría de los presentes.
Buzzi: tarde, pero seguro
El presidente de Federación Agraria Eduardo Buzzi, fiel al compromiso que había asumido, se hizo presente 4 horas después. Luego de la reunión con la Presidenta Cristina Fernández, Buzzi estaba en conocimiento que aquí las actividades ya habían finalizado. En el bar 1093, una veintena de productores lo esperaban para compartir una cena, que tendría como aperitivo los jugosos chismes de la reunión en casa de gobierno. Consultado por lo llamativo de su presencia a pesar de la escasa cantidad de gente, el titular de la entidad Agraria contestó: “Vine porque me había comprometido a hacerlo”. “Si no nos gustan las prácticas de la política, debemos tener mucho cuidado de no repetirlas” refiriéndose a la necesidad de “cumplir con la palabra”.

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