Se realizó un medio careo entre la chica de 17 años y su violador
La fiscal Helena Terreno solicitó el careo pero la joven no pudo enfrentarse con su agresor y cada uno ratificó su declaración. El abuso había ocurrido el anterior fin de semana. El violador sería uno de los conocidos “periquillos” que la obligó a subir a su auto amenazándola con unas tijeras y la llevó a un descampado en inmediaciones de Papel Prensa. El médico certificó la agresión física.
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El viernes en la fiscalía de la Dra. Helena Terreno se realizó lo que se denomina un medio careo entre la joven de 17 años y el presunto violador que fuera detenido el martes de la semana pasada.
La fiscal había solicitado que se llevara a cabo un careo, lo que resulta increíble porque supone el enfrentamiento entre la víctima y su victimario, atendiendo a algunas contradicciones en los relatos pero finalmente tuvo lugar una medida similar en el que cada parte por separado ratificó lo declarado anteriormente.
De esta manera, la joven repasó la terrible situación que debió vivir en la madrugada del domingo 17, cuando fue sorprendida por un sujeto en auto que la obligó a subir y que luego la atacó sexualmente.
El acusado es Marcelo José López, a quien apodan “Chuza”. Un hombre que cuenta con antecedentes penales y que es conocido por formar parte del grupo conocido como los “periquillos”.
Ahora, la defensa de la chica que está a cargo del Dr. Elvio Macchia aguarda que el Juzgado de Garantías disponga la prisión preventiva para López. El letrado consideró que las pruebas son más que suficientes para culparlo porque además de ser reconocido por la víctima, existen pruebas de la violencia física. Según explicó, el médico de policía certificó que la menor presentaba desgarros en la zona vaginal y anal que demostrarían el salvaje ataque al que fue sometida.
Una supuesta confusión
La violación denunciada por la menor y su progenitora ocurrió pasadas las seis de la mañana del domingo 17, cuando la joven se dirigía caminando a la casa de un familiar luego de haber concurrido a un local nocturno.
En la esquina de Salta y Obligado, el sujeto la interceptó en su automóvil rojo, un VW Gacel que la policía secuestró cuando fue detenido López.
Según relató la menor, el sujeto la amenazó con unas tijeras y la obligó a subir al auto. Le decía continuamente que la conocía porque ella “era hija de X”, refiriéndose a una persona que falleció hace varios años, y que su intención era secuestrarla porque su padre “tenía mucha guita” y le pagaría un rescate. Incluso le habría sugerido que iban a un lugar donde lo esperaban otras personas que serían sus cómplices. Aunque la joven le repetía que estaba confundido y hasta habría intentado mostrarle su documento, el sujeto no desistió.
Primero la llevó a un descampado cercano a la fábrica Papel Prensa y allí la violó, siempre amenazándola y hasta agrediéndola en sus piernas con las tijeras. Luego y ante el ruego de la víctima, la abandonó en la esquina de Uruguay y Caseros, cerca de la casa de un familiar.
Ante la fiscal, López confirmó que había mantenido relaciones con la joven pero dijo que había sido con su consentimiento y por eso se manifestó inocente. Dijo que esa noche, tenía intenciones de ir a pescar con un amigo pero como no había podido encontrarse con él, dio una vuelta por la zona céntrica y en ese recorrido encontró a la chica y la invitó a acompañarlo. Incluso refirió que llevaba un termo de café y antes de mantener relaciones habrían parado en dos lugares para charlar y tomar café. Por otra parte, negó conocer a la joven con la que supuestamente confundió a su víctima por tener entre ellas un cierto parecido físico.
López permanece detenido en la Comisaría acusado de abuso sexual con acceso carnal reiterado y privación ilegítima de la libertad, una carátula agravada por el hecho de que la joven es menor de edad y que de tener una sentencia, lo obligará a permanecer tras las rejas por un largo tiempo.
Abuso sexual y robo
El viernes pasado, un hombre denunció a un vecino del barrio El Caserito porque dijo que había abusado de su hija de diez años. El progenitor concurrió primero a la casa del supuesto abusador y dañó a los golpes una puerta y una ventana sin hallar a nadie en el lugar. El caso se complicó porque durante la noche, habrían robado en el mismo domicilio pero el padre de la criatura, que cuenta con antecedentes por robo, niega ser el responsable de este hecho. La niña había confesado a una vecina que le tenía miedo al vecino porque la había manoseado. Primero le ofreció barrer un galpón a cambio de $ 5 y luego de tentarla con este trabajo, la habría sentado en su regazo para manosearla aunque la niña escapó asustada poco después.
