Se combate el último foco
Desde el miércoles pasado, personal del plan del manejo del fuego trabaja en las islas cercanas a nuestra ciudad. Los focos en la zona de San Pedro y Baradero fueron atacados y ya se trabaja en el último de ellos.
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Hace algunas semanas, se había anunciado la llegada de un puesto de control en la ciudad, del Plan Nacional del Manejo del Fuego, que se ubicaría en el Aeroclub, debido a la buena operatividad que desde allí se obtenía para atacar los incendios en la zona de islas. Luego de que en el último tiempo, se despertaran nuevos focos de fuego en el territorio de islas de nuestra región, finalmente se cumplió ese compromiso. Hoy, se cumple una semana desde la instalación de parte del grupo integrado por bomberos de la policía de la provincia en el aeroclub. Previamente, se habían instalado los jefes y los que organizarían el operativo. Luego de haber avanzado en las tareas de dos ciudades de las provincias, el Plan, dependiente de la Secretaría de Medio Ambiente, llegó para trabajar sobre focos en las Islas Lechiguanas.
Inicio de tareas
Desde horas de la mañana del miércoles pasado, comenzaron los trabajos con los tres aviones hidrantes, el Cessna destinado a los avistajes y un helicóptero del Ejército. Para esto, se solicitó la colaboración de los brigadistas según relató el Jefe de la fuerza, Carlos Caiati. “Sobrevolamos el domingo pasado la isla y vimos que había mucho humo” dijo. Por ello, sumaron un grupo de veinticinco brigadistas para trabajar en el lugar. Los trabajos se vieron intensificados en la zona de la isla Lechiguanas, que es una de las más críticas. Sin embargo, en la zona de la isla llamada Barbe disminuyó el fuego. “Hay varios focos” aclararon, por lo que los trabajos no cesan y los recorridos por los cielos de la ciudad, ya se han vuelto costumbre.
El último
Desde el cuerpo de trabajo, el Jefe que está a cargo del Plan de manejo del fuego en San Pedro, Marcelo Mosiechuk, comentó que se trabaja en el denominado “foco 49” en Lechiguanas. Este, es el que falta para finalizar definitivamente las tareas en la zona comprendida en San Pedro y Baradero, que es la “jurisdicción” en la que están trabajando. Sin embargo, más allá del esfuerzo de los últimos siete días, no hay que dejar de mencionar que la lluvia caída en la jornada del lunes y la noche del domingo, ayudó, ya que se trataron de unos doce milímetros, que aportaron humedad.
El foco
“Ese incendio en particular esta quemando desde adentro y con combustión lenta y hay puntos calientes que son en los que se están trabajando.” Dijo Mosiechuk. Para esto, trasladaron un grupo mayor para humedecer “los bordes” y contener el incendio. “Es el único foco activo. Pensamos que si continúan estas condiciones climáticas que ayudan, se puede terminar esta semana” comentaron.
Regreso y recuerdo
Las tareas continuaron incluso en el fin de semana. Se intensificó el trabajo de los integrantes del Plan Nacional de Manejo, que junto a los bomberos, pilotos y demás, conforman un grupo de casi cuarenta personas. Igualmente, el clima, también propició a través del cambio del viento, que el sábado ya en sus primeras horas, se percibiera nuevamente el humo en la ciudad y que causara preocupación entre la población por la combinación con la gran cantidad de niebla y que llevó a que las autoridades, pensarán nuevamente en disponer de tránsito asistido para las rutas.
El trabajo
Desde las siete de la mañana, comienzan a organizarse las tareas del día. Se reciben los partes del Servicio Meteorológico Nacional, con la dirección de los vientos, se piensa en las acciones del día anterior y se coordinan las que vienen. Los jefes y pilotos, amanecen en el Hotel Costa Azul, mientras que las tropas, lo hacen en el Instituto Sarmiento y otro grupo en el motorhome de importantes dimensiones, que no sólo los alberga, sino que también sirve como sala de reuniones, como en la oportunidad que estuvo la Presidenta en Zárate. Saben que tendrán que regresar a islas, pero no con que se van a encontrar. La jornada de trabajo de campo, comienza a las diez de la mañana aproximadamente y se extiende hasta las cinco, cuando comienza la caída del sol.
En los vehículos del plan y los de los bomberos de la policía, se trasladan a su centro de operaciones. Ahí, se organizan en grupos, ya que van por tandas las personas que llegan de diferentes sectores de la Provincia por periíodos semanales. Diferente es para los Jefes como Marcelo Mosiechuk, quien en el último tiempo, pudo volver a su casa en La Pampa a ver a sus cuatro hijos tres días, cada veinticinco. Una vez en el aeroclub, recogen sus herramientas, que constan de palas, machetes y las famosas guachas para subirse al helicóptero del Ejercito y emprender el viaje.
El trabajo en sí, tiene diferentes etapas. En estos días se está en lo que se podría decir es “el final”, ya que las etapas más riesgosas, con el fuego, la realización del contrafuego y la utilización de los aviones hidrantes ya han culminado. Ahora, estos elementos, ya no son tan necesarios, ya que el humo que hay, es afortunadamente consecuencia de las tareas realizadas. El calor, ya es interno y disperso. Los pequeños focos que pueden despertarse se tratan de controlar en un extenso terreno ya quemado.
Desde el aire, las imágenes son terribles. Grandes extensiones de campo, en muchos casos con vacas, en otros con agua y otros vírgenes, que ya no son lo que fueron, debido a que hoy, está todo quemado. Según dicen los que saben, llevará al menos dos años su recuperación.
