Se acercan las fiestas y no ceden los aumentos de precios
Desde noviembre, el incremento de los productos de la canasta básica no se detuvo. Carnes y otros alimentos sufrieron importantes incrementos que trepan hasta el 30 por ciento en algunos casos. Los representantes de los comercios minoristas aseguran que la especulación de los formadores de precios es la que disparó los incrementos. El Gobierno nacional anunció aumentos de tarifas de luz y gas, pero consideró que hay precios que deben retrotraerse al 30 de noviembre. La influencia de la expectativa devaluatoria o la herencia recibida.
:format(webp):quality(40)/https://opinionsemanariocdn.eleco.com.ar/media/2020/08/web_1280x768_3.jpg)
La lista de precios de bienes de consumo masivo registró aumentos que van del 10 al 40 por ciento en el último mes. Desde el escenario de balotaje hasta la asunción del presidente Mauricio Macri, proveedores, intermediarios, dueños de grandes comercios y también minoristas pequeños se subieron a la ola de remarcación, que en muchos casos obedece a la mera especulación propia de una sociedad cuyos miembros no dejan de pensar en la suerte propia.
La escalada de incrementos en los precios de las últimas semanas provocó la reacción de las entidades que nuclean a los comercios minoristas. Faba y Fedecámaras pusieron el grito en el cielo y se definieron como “simples trasladistas de precios y no generadores de los mismos”.
El fin de semana pasado le pidieron al presidente que retrotraiga los precios al 30 de noviembre porque entienden que hubo una remarcación “exagerada” por parte de “las empresas líderes” a raíz de “la desmedida difusión preelectoral de la devaluación”.
El pan y la carne fueron los primeros productos que sorprendieron. Los panaderos sufrieron un incremento en la bolsa de harina que en algunos casos trepó hasta el 70 por ciento. Los carniceros también se asombraron y el aumento incluyó al ganado en pie.
Diciembre y la carne
El último mes del año siempre observa algunos incrementos producto de la demanda que implica la proximidad de las fiestas. A este año hay que sumarle la transición gubernamental y la retórica que los referentes de los partidos políticos insuflaron a la disputa presidencial.
La eliminación de las retenciones que dispuso el presidente Macri el lunes, que incluye trigo, maíz y carnes, provocó que de inmediato el propio Ministro de Agroindustria Ricardo Buryaile anunciara la convocatoria a frigoríficos y supermercados para retrotraer los precios.
El funcionario reconoció en Pergamino que “ha habido un aumento desmedido en el precio de la carne” y sostuvo que la quita de retenciones no debería tener incidencia. “Ha habido una expectativa desmedida”. No ha habido razón para que se aumenten los precios”, sostuvo.
En San Pedro la preocupación de los carniceros estuvo dada, en general, por la repercusión que el incremento tiene en la decisión del consumidor a la hora de la compra.
En materia de carnes congeladas, el principal distribuidor de la zona indicó que el aumento que llegó a principios de diciembre fue de alrededor del 10 por ciento y que “no refleja lo de las carnicerías, que se fue muchísimo”. La última suba había sido en agosto, de alrededor del 5 %.
Conocedor de los vaivenes, Esteban Greco analizó para La Opinión: “En Estados Unidos, el combustible tiene un día un precio y otro día otro, porque hay variaciones del barril de petróleo. Acá, una vez que subió, no baja más. Creo que es una cuestión de organizarse y no aprovechar con la especulación”.
Otros rubros a la espera
“En el interior estamos pagando alrededor del 30 por ciento más de lo que valen las cosas en Capital”, es un discurso repetido en diversos rubros. Los minoristas locales tienen productos que en la actualidad son más baratos en sus comercios que en los grandes supermercados.
En esos grandes negocios, la especulación con la remarcación va acompañada con el desabastecimiento. Hay productos que faltan, que aparecen cada tanto, e incluso aquellos que tienen restricción para su compra y de los que sólo puede llevarse una unidad por persona, a lo sumo dos.
Para el Presidente del Centro de Comercio Daniel Biscia hay “una avivada” por parte de los formadores de precio, lo que impide “medir cuál es el aumento real” y cuánto hay de especulación en los incrementos.
“Los mayoristas son los que tiran la cadena hacia arriba, siempre en el medio hay algún pícaro que se quiere salvar”, señaló.
En otros rubros como limpieza, aseo personal y cosmética los precios subieron entre 8 y 10 por ciento en algunos casos. En otros, empresas líderes comunicaron a sus clientes que están a la espera de las medidas del gobierno nacional para evaluar eventuales aumentos.
“Un desodorante aumentó un 3 por ciento, cuatro, no más. Muchos precios están iguales o se han movido muy poquito”, señaló Juan Gutiérrez, comerciante del rubro.
Los aceites contabilizan alzas del 10; productos de papelería y de oficina, del 15 al 20 por ciento; los laboratorios aplicaron aumentos en promedio de entre 10 y 15 % en medicamentos.
Demoras y especulación
Las demoras en la entrega de mercadería o un despacho menor al pedido son recurrentes. En rubros como la construcción, la expectativa devaluatoria congeló no solo los precios sino las ventas: hubo quienes necesitaban ciertos materiales y lograron comprarlos con la promesa de pagar de acuerdo al precio que tenga en las próximas semanas, porque si no tenían que esperar.
Tras dos rondas de remarcación de precios, se espera una tercera para cuando el anuncio de flotación libre del dólar se haga efectivo y la moneda estadounidense oficial se dispare, con sus consecuencias sobre los productos de consumo masivo. Salvo que tengan razón quienes piensan que levantar el cepo no es más que sincerar el valor real del dólar.
El observatorio de precios de la CGT registró una inflación del 3,3 por ciento para noviembre, lo que duplicó la que venía conteniendo el Gobierno saliente de Cristina Fernández de Kirchner.
Para la central de trabajadores que conduce Hugo Moyano, la escalada es responsabilidad compartida entre la presidenta que dejó el cargo la semana pasada y “un sector del empresariado que es absolutamente inescrupuloso y tiene como única meta la rentabilidad, sin importarle lo que pasa en el país”.
Chau Retenciones
En Pergamino, zona núcleo de la producción agropecuaria bonaerense, el presidente Mauricio Macri anunció la eliminación total de retenciones para la exportación de trigo, maíz y carne, y la reducción del 30 al 35 por ciento para la soja.
El acto lo encabezó el Jefe de Estado junto a la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal y el Ministro de Agroindustria Ricardo Buryaile, productor de Formosa, provincia de la que es diputado en uso de licencia, y vicepresidente de Confederaciones Rurales Argentinas durante el denominado “conflicto con el campo” por las retenciones móviles.
Allí hubo una delegación del Gobierno sampedrino, integrada por el intendente Cecilio Salazar, que desde Uatre acompañó el reclamo ruralista en 2008; Silvio Corti, que en aquel momento era dirigente nacional de Federación Agraria; y Sergio Rosa, reconocido por ser abogado de productores importantes de la región.
También estuvo presente el titular de la Sociedad Rural local, Raúl Victores, de verba encendida en aquellos días de corte de ruta contra las retenciones. En diálogo con Apa, el productor ganadero local dijo sentirse “reconfortado” por la decisión de Macri, destacó su amistad con Buryaile y cuestionó al kirchnerismo: “Han sido doce años de calvario, de retroceso. Han dinamitado este país”.
