San Pedro Lee ganó un nuevo escalón en la agenda de Semana Santa
La tercera edición de la feria del libro dejó como saldo el deseo de ir por más lectura, más teatro, más charlas y más debate para mejorar la oferta cultural de la ciudad. Centenares de personas disfrutaron de la muestra y sus alternativas.
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Durante cuatro jornadas colmadas de libros y presentaciones, se observó un permanente recorrido de gente que visitó el Centro de Comercio y circuló detenidamente entre los improvisados puestos de exhibición de libros. Fue significativa y diversa la agenda en cuanto a presentaciones y conferencias abiertas al debate entre los participantes, como sucedió con María Seoane, escritora, historiadora y Directora de “Caras y Caretas” la antigua revista reeditada hace algunos años. En su exposición del Viernes por la noche, algo más tarde de lo previsto y con el auditorio repleto de espectadores, lejos de dar una clase teórica sobre periodismo e historia como denominó su presentación, trazó un recorrido propio que resumió perfectamente ambas palabras. Luego de hacer una introducción y explicar un resumen de sus libros publicados, entre ellos: “La noche de los lápices”, “Todo o nada”, “El saqueo de la Argentina”, salpicado con su historia de vida personal, su exilio, y su vocación por el periodismo, se abrió un interesante debate entre los presentes sobre la transformación de nuestro país, ejemplificando la cruda realidad con la noticia del muro construido en San Isidro para dividir la villa de la ciudad. Fueron varias las ideas y pensamientos que manifestaron algunos presentes generando un interesante debate e intercambio de opiniones.
Hubo otras interesantes charlas conducidas por profesionales como el Dr. Antonio Las Heras en la presentación de su libro “Permiso para una vida mejor,” del género autoayuda. El Jueves, se destacó la presentación del libro: “Che, el rosarino”, de “Coco” López con la presencia del Embajador de Cuba en la Argentina, Aramís Fuentes Hernández. Habló del “Che” y su trayectoria en Cuba y Latinoamérica.
Además hubo presentaciones de poesía japonesa, 25 personas participaron del taller “Haiku con té” entre otras destacadas presentaciones repartidas durante los tres días con activas propuestas de diversos géneros de lectura y para todo el público.
La feria estuvo bien organizada y sectorizada, si bien nuestra ciudad cuenta con una de las librerías más emblemáticas del interior de la Provincia de Buenos Aires y resulta un ejemplo en cuanto a asesoramiento por parte de sus dueños, hubo otros stands de editoriales que vinieron con lo suyo. Tanto editorial Colihue como los integrantes de librerías de Rosario, completaron una buena oferta que iba desde Boogie El Aceitoso a clásicos de Tolstoi o novedosas ediciones de novelas como las famosas de Irvin Yallom y su histórico “Desde el Diván” o “El día que Nietzche lloró”.
En otros sectores, hubo exposición y venta de elementos artesanales pertenecientes a la Comunidad Guapoy y un adelanto de lo que será un curso de orientación ciudadana que ofrecerá el Instituto Moisés Lebensohn en nuestra ciudad.
Teatro a pulmón
La primera obra de teatro dispuesta en el programa de la feria del libro fue el Jueves con un público particularmente adulto, aproximadamente 80 personas se acercaron a disfrutar de la obra de teatro presentada en el Salón de Actos de la Escuela Normal: “Cartas de amor a la patria” bajo la dirección de Rubén Stella.
La segunda función despertó al público más ansioso en la noche del Sábado, con “El Evangelio de Evita”. En esta oportunidad subieron al escenario ante un desbordado espacio repleto de espectadores, Juan Vitali y Alejandra Darín. Con libro y dirección de Carlos Balmaceda los actores recorrieron el costado más humano de quien protagonizó una de las principales épocas de la historia política del país. Representando a siete personalidades, Vitali desplegó una ductilidad digna de destacar.
Por la mañana, el elenco pasó por La Radio, ofreciendo a los oyentes de “Sin Galera”, una extraordinaria conversación acerca de cuánto valen actividades como estas y contando e invitando al público a ver la obra que presentaban, que de hecho, excedió completamente la capacidad del lugar.
Un aplauso especial para Sol Producciones y todos sus colaboradores, que no bajan los brazos y apuestan a otros proyectos que por ahora prefieren mantener en reserva.
