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jueves, mayo 6, 2021

San Pedro en Fase 3: “Esto nos mata”, coincidieron dueños de bares y restaurantes ante las nuevas restricciones

La decisión de Provincia de bajar de fase al distrito implica que los locales gastronómicos cierren sus puertas a las 23.00 y trabajen con el 30 por ciento del factor ocupacional. La Opinión relevó opiniones entre los emprendedores del rubro y las respuestas coinciden en señalar que se verán muy afectados y que hay quienes analizarán si les conviene permanecer abiertos.

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San Pedro retrocedió a Fase 3 y las medidas restrictivas regirán desde este miércoles, de acuerdo al análisis de la situación epidemiológica que hizo el Gobierno de la provincia de Buenos Aires y que anunciaron en conferencia de prensa el ministro de Salud, Daniel Gollán, y el Jefe de Gabinete, Carlos Bianco.

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Entre las restricciones aparece la reducción del horario comercial para locales gastronómicos, que ya pasaron de tener que cerrar a las 2.00 a las 00.00 y ahora deberán hacerlo a las 23.00. La decisión no cayó bien en el sector y La Opinión relevó opiniones de emprendedores del rubro para conocer cómo abordarán los próximos días de trabajo mientras la ciudad permanezca en Fase 3.

“Acá no estan los contagios”, dijo Julia Molares, del restobar Antón.

Con ella coincidieron Bernardo Arnaldi, de Zeus; Francisco Vaca, de Favela; Jorge Correa, de Fabro Club; Gustavo Birador, de El Bodegón; y Juan Taibo, de Angus.

Cada uno, desde su particularidad, analizó la situación. La coincidencia no es sólo respecto de que en sus locales se respetan los protocolos para evitar contagios. También hay preocupación: el horario es fatal, porque implica que la gente tenga que salir a cenar a las 19.00 o las 20.00; y el factor ocupacional es determinante, porque para muchos trabajar con el 30 % de lo habilitado implica pensar en no abrir, directamente.

Bernardo Arnaldi, de Zeus, señaló que cuando tuvieron que cerrar a las 00.00 en lugar de a las 2.00, “ya se calmó un poco” el movimiento. Consideró que hay que “esperar cómo reacciona la gente”, pero estimó que es difícil que la gente salga a cenar tan temprano.

“Es como que nos dicen indirectamente ‘cierren por 15 días’, porque tal vez abrir así es más gastos que ganancia”, analizó Bernardo Arnaldi, de Zeus.

“La verdad que el horario condiciona”, señaló Juan Taibo, de Angus. “A la hora de salir, por ahí se piensa dos veces”, consideró. Para él, trabajar con el 30 % del factor ocupacional será difícil.

“Llevar adelante un resto/bar con todos los gastos que se tiene se torna demasiado pesado”, indicó no sin dejar de expresar su preocupación por la situación sanitaria.

“Esperemos que pase toda esta situación lo más rápido posible”, dijo Juan Taibo, de Angus.

Desde el cantobar Fabro, Jorge Correa, su propietario, aseguró que “la gente juntándose en bares cumple con los protocolos” exigidos y que lo complicado es que “cierran los bares pero la gente se junta igual en sus casas de manera clandestina, sin ningún protocolo y mayor riesgo para todos”.

Jorge Correa, de Fabro Club, está preocuapado porque “a empleados, músicos, sonidistas, etc. nadie les reconoce nada, quedan sin trabajar, afectando económicamente”.

Además. señaló, “los alquileres siguen corriendo, los impuestos igual”, por lo que el riesgo es ir “a la quiebra con nuestras familias en la espalda”. En su local, difícilmente la concurrencia vaya a las 19.00, las 20.00.

“Si la gente se reúne en los bares tenés los protocolos correspondientes y control, los empleados que tengo viven solo de esto y no trabajar les cierra miles de puertas. No estamos listos para otro cierre, nos van a hundir en la pobreza”, concluyó Correa.

Francisco Vaca, desde Favela, aseveró que esta decisión “a la industia gastronómica la parte al medio”.

Reconoció que la temporada exitosa de verano permitió comenzar a recuperar las pérdidas de los meses que estuvieron cerrado, “pero ahora con el 30 por ciento y un horario hasta las 23 que es incómodo, porque la gente no está acostumbrada a salir a cenar a las 19, 20, va a mermar el trabajo”.

“Con eso se van puestos de trabajo, no se pueden sostener los impuestos, hay que negociar alquileres, se vuelve a generar endeudamiento y puede que haya colegas que determinen cerrar”, analizó.

“Va a ser difícil poder mantenerse en pie si esto viene para largo”, dijo y aseguró: “Sabemos que en los restaurantes y en las cafeterías no están los contagios”.

Gustavo Birador, uno de los socios de El Bodegón, señaló que las nuevas restricciones afectarán económicamente su negocio. “Tenemos los mismos costos fijos, luz, gas, alquiler y demás, los cuales tenemos que afrontar con el 30 % de nuestra facturación”, señaló.

“La verdad que esto nos mata. Los proveedores nos suben los precios todas las semanas”, dijo Gustavo Birador, de El Bodegón.

“Por otro lado, el tema del horario también nos limita muchísimo. Imaginate que a las 23.00 no tiene que haber más gente en el bar. Por ende, tenemos que dejar de vender a las 22.15 y empezar a cobrar las cuentas de las mesas que están consumiendo”, describió.

Consideró que “el argentino no está acostumbrado a salir ‘temprano’, como lo están en otros países”. Entiende que hay que tomar “medidas para detener esto” pero están preocupados por lo que pueda ocurrir en el rubro.

“Las ayudas de los gobiernos nacional y provincial no resuelven la cantidad de problemas que se generan al no poder trabajar en las condiciones normales”, dijo Francisco Vaca. “Yo, la verdad, no se qué voy a hacer. No tengo fuerzas para seguir reinventándome”, reconoció Julia Molares.

Desde este miércoles, bares y restaurantes deberán cerrar sus puertas a las 23.00. El resto de los comercios, a las 20.00. La medida regirá al menos hasta que Provincia vuelva a analizar la situación epidemiológica de cada distrito y difunda en qué fase queda cada uno. Por lo pronto, San Pedro retrocedió a Fase 4 por la cantidad de contagios y el impacto en el sistema sanitario que ello tiene.

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