Sólo para hombres
Mañana abre sus puertas “Luna Night”, un club muy particular para gustos especiales. Bailarinas en el caño y luces de colores, matizarán un espacio exclusivo para ojos masculinos.
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La instalación de un night club despertó toda clase de comentarios y especulaciones en diferentes ámbitos de la ciudad. Como era lógico, se escucharon voces a favor y otras en contra. Pero a diferencia de emprendimientos similares que se frustraron, esta iniciativa es un hecho consumado. Mañana jueves a la noche, “Luna Nigth” abrirá sus puertas desterrando, así, rumores que le deseaban a este club nocturno el mismo destino que tuvieron otros intentos, porque es necesario recordar que es la segunda propuesta similar que surge dentro de la actual gestión municipal.
Será un selecto lugar habilitado como corresponde y adaptado para la ocasión. Con gente responsable y vinculada al rubro desde hace años, que observaron en San Pedro esta “necesidad”. O mejor dicho, una buena oportunidad para devolverle a la ciudad un espacio que prácticamente había desaparecido. Aunque difícilmente pueda decirse que es un “negocio” desconocido, mas allá de que muchos ahora se sorprendan.
El club nocturno funcionará entre las 21 y las 5 horas, todos los días de la semana. Está ubicado en el ingreso a la ciudad, a metros de la casilla de turismo que recibe a los visitantes con el slogan “Bienvenido a San Pedro”. Para ser más precisos, en el mismo lugar donde funcionó, hasta hace unos meses, la parrilla Don Valentini. En el interior, el lugar guarda su estructura rústica, en la que predominan las luces de colores, los espejos y el mobiliario de madera con las sillas y mesas adaptadas al lugar. Una barra de dimensiones importantes, al estilo de los mejores salones, se gana gran parte del sector principal, acompañados de tenues luces rojas y una bodega con bebidas de las mejores marcas y calidad. Pero sin dudas, la gran atracción de este emprendimiento es el escenario. Sobre uno de los laterales, una estructura de caños cromados, con espejos y telas blancas, conforman quizás, el sector predilecto. Aseguran que allí, bailarán bellas mujeres para gusto del público.
Otro sector contiguo presenta un ambiente mucho más cálido, con mesas, sillones y sanitarios, para darle mayor comodidad y privacidad a la “clientela”.
Book para consultar
Los responsables del emprendimiento se empeñaron en destacar que las mujeres que trabajen en el club, serán bailarinas que tendrán como única actividad bailar. Podrán, en todo caso, oficiar de acompañantes de algunos clientes si lo desean, para compartir allí algunas copas. Pero aseguraron que la oferta de sexo no existirá en “Luna Nigth”, al menos desde su gerencia. Si esto ocurriera en forma privada, o por fuera del local, ya no será responsabilidad de los propietarios.
También trascendió que circularán los famosos “book” de caras y cuerpos femeninos de servicios de acompañantes especiales que incluso tendrán a disposición algunos hoteles. Así, los turistas –o las manos a las que lleguen- podrán recorrer sus páginas para elegir una acompañante ocasional que seguramente cobrará por sus servicios. Así, se asegurará al visitante que podrá disfrutar no sólo del paisaje natural de San Pedro, sino también de algunos otros placeres que aseguren su buena estadía.
“Un cliente satisfecho, es un cliente que vuelve”, dice el viejo slogan comercial que ahora esgrimen los principales defensores del nuevo espacio nocturno, como una alternativa necesaria para una ciudad abierta al turismo.
Un rubro con historia
La apertura del tradicional cabaret, hoy llamado Night Club, ha despertado la atención de una buena porción de la ciudad. Para toda una generación es la gran novedad, pues la ciudad no cuenta con un comercio de estas características desde hace varios años. Pero los más “veteranos” aseguran que San Pedro fue pionero en la zona, pues hace al menos 45 años, fueron varios los clubes nocturnos que se habilitaron con características similares.
Al parecer, haciendo memoria, dicen que “El Caracol”, un sobrio lugar ubicado en la bajada de la calle 11 de Septiembre, donde hoy funciona un restaurante, fue pionero en el rubro. Después se recuerdan otros clubes como “San Susit”, que estaba en Pellegrini y Caseros. El “Pájaro Rojo”, ubicado sobre calle Las Heras, entre Almafuerte y Rivadavia. “Belcebú”, abrió sus puertas allá por la década del ’70, sobre la calle Pellegrini en donde hoy se encuentra una casa de venta de lanas. Aunque años después se trasladó en cercanías de Mitre e Italia. La zona en donde ahora se habilitó “Luna Night”, ya había contado con un club similar en la década del ’70. Sobre la mano de enfrente, en un viejo caserón, estuvo “Boom 74”, comercio que después se trasladó frente a donde hoy se encuentra la Escuela Nº 4.
Acercándonos a estos tiempos, varios sampedrinos habrán optado por transitar kilómetros para visitar el mítico “Mundialito” en el partido de Ramallo, o la recordada “Pirámide” que se encontraba pasando el puente de acceso a Baradero.
Ahora no habrá que viajar más. A escasos minutos del centro de la ciudad, existe una nueva atracción que seguirá despertando polémica pero que tantos otros defienden como lugar “necesario” para San Pedro, más aún después de convertirse en un reconocido destino turístico.
