Robos en escuelas y jardines
El martes descubrieron que habían ingresado nuevamente a la Escuela Nº 47, a pesar de que el establecimiento cuenta con sereno. La semana pasada, un joven intentó robar un equipo de música del Jardín Nº 1 pero las maestras con ayuda de los vecinos lograron detenerlo.
:format(webp):quality(40)/https://opinionsemanariocdn.eleco.com.ar/media/2020/07/127225775428285.jpg)
Las escuelas y jardines sampedrinos no parecen exentos de la ola de robos que diariamente se denuncian en la ciudad y por eso la comunidad educativa se mostró preocupada por los constantes hechos de los que son blanco los establecimientos.
En la última semana, dos instituciones sufrieron situaciones delictivas. El martes a la mañana, los docentes de la Escuela Nº 47, ubicada en la ex Quinta Piccagli descubrieron que habían ingresado durante la noche o madrugada al edificio por una puerta trasera que da al patio y se habían llevado mercadería del comedor escolar. Por el reducido espacio por el que los ladrones entraron, se supone que el hecho fue perpetrado por menores o al menos personas muy menudas. Se llevaron una caja de dulce de leche, varios paquetes de azúcar, yerba y otros elementos.
El hecho, que no es el único sufrido por esta escuela desde que abrió sus puertas hace apenas un año, resulta aún más preocupante porque el establecimiento cuenta con un sereno que fue contratado para vigilarlo justamente por encontrarse ubicado en una zona descampada y rodeada de barrios conflictivos. Al cierre de esta edición, los directivos intentaban contar con más detalles de lo ocurrido para evaluar qué nuevas medidas podrán tomarse para evitar nuevos robos.
Maestras alertas
El miércoles, las docentes del Jardín de Infantes Nº 1 lograron frustrar un robo en el propio establecimiento porque descubrieron al ladrón en el momento en que trataba de llevarse un radiograbador de la institución. El hecho ocurrió poco antes de las 17 horas, horario en que los chicos se retiran de clases. El delincuente, un chico de 16 años con frondosos antecedentes, había llegado en moto a la puerta del jardín, y desde allí saltó el tapial. Cuando tenía preparado el equipo de música para llevárselo, fue descubierto por una docente por lo que decidió escapar saltando un nuevo tapial pero hacia la Escuela Nº 6. Las maestras, salieron a la calle y a los gritos solicitaron ayuda a los vecinos, que acudieron al lugar y atraparon al joven, reteniéndolo hasta que llegó la policía. “Yo no hice nada, vine a la escuela a buscar a mi hermanito”, aseguraba el ladrón mientras era detenido. El mismo día, de la dirección del mismo jardín había faltado una billetera de una docente y las sospechas indicaban que podría haber sido el mismo autor el responsable.
