Robaron una moto secuestrada
Desapareció del Municipio una moto que había sido secuestrada. En el Gobierno aseguraron que le comprarían una nueva pero el dueño, que reclama desde Abril pasado, aún no obtuvo respuesta. Hay inspectores sumariados por el hecho.
“Si los que nos cuidan, nos roban, estamos en problemas”. Esa reflexión la hizo Diego, víctima del robo de una moto. La realidad indica que si se tratara de un arrebato más, su caso tal vez se encontraría en la sección de los policiales y en un recuadro, ya que esa práctica ya ha pasado a ser considerada “menor” en la escala de los hechos delictivos locales. Sin embargo, el caso de este joven es diferente, ya que el robo se dio dentro del Municipio luego de que su moto fuera secuestrada.
El secuestro
En Abril de 2008, Diego L. se dirigió a una importante empresa de venta de motos de la ciudad con el fin de adquirir un nuevo rodado. Compró una Gilera Smash 110 cc. roja y negra. Para realizar la transacción, entregó otra moto marca Guerrero, por un valor de $ 1.500 y le financiaron diez cuotas de $330. La nueva moto sería la pieza fundamental para desempeñar su trabajo, ya que es mensajero. Sin embargo, un año después le robarían.
En Abril de 2009 le prestó la moto a su hermano José María, de 16 años. El joven fue detenido por dos inspectores en la calle Ayacucho al 90, quienes le secuestraron el vehículo, según reza en la multa, por falta de documentación. “Está bien la multa, porque si la tienen que hacer, que la hagan”, dijo Diego, que en ese entonces se dirigió a la Dirección de Tránsito para hablar con Domingo Bronce. Diego dice que le manifestó poseer la documentación y le preguntó si se podía llevar la moto, pero la respuesta que recibió fue que la multa ya estaba en el Tribunal de Faltas. El organismo aplica como pena un monto de $ 380 y la presentación de todos los papeles al día. El pago, se efectiviza.
La sorpresa
Luego de poner al día sus obligaciones, Diego fue a la Municipalidad para retirar su moto. Para ello, tuvo que dirigirse junto a los inspectores de tránsito al Corralón Municipal, donde se alojan todos los vehículos secuestrados.
El problema apareció cuando después de buscar entre todas las motos allí ubicadas, su Gilera no aparecía. Le recomendaron que vaya a la comisaría, que tal vez allí encontraría su vehículo. Sin embargo, no fue así. Allí le dijeron que no tienen nada que ver con tránsito y que en ese lugar no están las motos de secuestro por multas. Al volver al Municipio, ya preocupado por la situación, pidió hablar nuevamente con Bronce, quien —siempre según el relato de Diego—, solicitó que vuelvan a revisar el corralón, donde no encontraron nada.
Ahora bien, ¿quién es el responsable? y ¿cómo se soluciona este problema?, son dos de las principales preguntas que surgieron y por las que la ya víctima de un delito fue a buscar respuestas. “Bronce me dijo que me la van a pagar, pero el tiempo sigue pasando y no me dan una moto”, explicó. Ante esta lenta situación, Diego fue a hablar directamente con el Jefe de Área de Bronce, el Secretario de Gobierno Juan Almada. “Me pidió que espere una semana, que me iban a llamar, pero no me llamaron. El Viernes fui y me dijeron que hoy (por el Lunes pasado) tenían la moto, pero me dijeron que averiguaron y que mi moto era usada y que no encontraron otra igual (modelo 2006) para comprarme, que esperara una semana más”, relató el damnificado. Sin embargo, Diego aclaró que él no puede seguir esperando, porque esa moto era el principal instrumento de trabajo, incluso esta situación hizo que se atrasara en el pago de las últimas dos cuotas del mismo rodado que ya no tiene. “Yo no quiero otra usada, porque yo conocía mi moto y sabía como estaba, pero no sé cómo puede estar la nueva”, informó.
Las medidas de Gobierno: reintegro y sumarios
La Opinión se comunicó con Domingo Bronce para saber qué era lo que había sucedido y cómo es posible que una moto sea robada desde el interior del Municipio. El funcionario expuso que “en este caso ya se hizo la denuncia ante la comisaría, como corresponde, y ante la Asesoría Letrada, porque se trata de un robo. La Municipalidad va a hacer un sumario a los empleados que estaban en servicio esa noche, porque la moto fue secuestrada a las 2.00 de la madrugada y desapareció al otro día”. Según explicó Bronce, el sistema es el siguiente: todas las motos que son secuestradas en la calle durante una jornada son llevadas a la sede de Gobierno, donde pasan la primera noche, hasta que el personal administrativo a la mañana siguiente realiza el papelerío correspondiente que eleva al Tribunal de Faltas y las motos son llevadas al corralón. Esto indica que el delito se cometió en el Municipio, antes del traslado de los rodados, por lo que esta moto nunca habría llegado al corralón. El Director de Tránsito también aclaró que la moto será pagada a través del seguro con el que cuenta la Municipalidad.
“A mí es la primera vez que me pasa. La persona no tiene la culpa, acá hay un responsable y en el momento de secuestrar la moto el responsable es la Municipalidad”, dijo Bronce. Mientras tanto, Diego espera que le devuelvan su única herramienta de trabajo.

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