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lunes, diciembre 6, 2021
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Rige al aumento de tasas y el presupuesto municipal

Con algunos cambios que no dejaron satisfechos a la oposición quedó aprobado el presupuesto 2012 y con él, el aumento de tasas en forma escalonada. Los mayores contribuyentes se mostraron de acuerdo por la difícil situación que atraviesan las finanzas del estado local.

 

“Es un trámite”, dijo uno de los Mayores Contribuyentes consultado por La Opinión al referirse a la Asamblea que debía aprobar el aumento de tasas que pedía el Ejecutivo. Así fue. En menos de media hora quedaron aprobadas la Ordenanza Fiscal Impositiva con sus modificaciones y el Presupuesto Municipal para el año en curso.
Con las ausencias por licencia de Fabián Artenzio y Noemí Bordoy, los ediles que no pertenecen al Frente de Todos que lideran Sergio Rosa y el presidente del HCD, Martín Pando, las manos se alzaron con algunos “pases de facturas”.
A la hora de votar se retiró el concejal Víctor Secchi.
En el otro extremo del municipio se negociaba contra reloj un acuerdo con los trabajadores municipales que amenazaban con pasar el último día del año acampando en las puertas de la municipalidad. Pedro Restelli y Oscar Esperante fueron los artífices de un acuerdo precario que volverá a estar en la mesa de relaciones laborales en poco tiempo.
Al término de la sesión, Martín Pando formuló breves declaraciones y recordó que su bloque ya había adelantado su oposición al proyecto oficial de aumento de tasas. “El dictamen tuvo el apoyo del bloque oficialista más el apoyo del PJ y de los Mayores Contribuyentes”, sintetizó. Su verdadera postura quedó reflejada en la sesión cuando dijo que esperaba “que se pudieran modificar algunas páginas también acordes a la nueva realidad presupuestaria que incluía el nuevo cálculo de las antigüedades de los concejales pero también atento a lo que humildemente es o era. De verdad yo sentía que no iba a merecer discusión esto”.

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De qué se quejó Pando
La realidad es que el edil también había proyectado nuevas actividades para dotar de mayor dinamismo al Concejo y por ello imaginaba un armado diferente para su planta de personal. Como el cálculo del HCD ya había sido aprobado oportunamente, no le dieron la posibilidad de reformularlo. Al respecto dijo: “Era algo que nos habíamos ganado legítimamente con las actitudes positivas que habíamos tenido en el último tiempo. Uno asumió este cargo lleno de sueños de poder hacer cosas y lleno de expectativas pensando que la buena voluntad era de las dos partes, no quiero echar culpas a nadie, pero quiero que todos ustedes sepan que en términos políticos parece ser lisa y llanamente una provocación”.
La Concejal Sandra Mari reafirmó que es potestad del Concejo armar su propio presupuesto y exhibió planillas para comparar el pedido de Pando con lo aprobado en Septiembre para rechazar toda posibilidad de cambio en el cuerpo que integra: “En personal jerárquico tenemos un director y un jefe de departamento. En septiembre sólo un jefe de departamento. Hemos cambiado.
En personal técnico teníamos un personal categoría 19 hoy tenemos un personal categoría 20. En personal administrativo teníamos dos categoría 17 y dos categoría 15. Hoy tenemos un personal 18, uno 15 y una vacante en categoría 15. En servicio dos personas categoría 12 y dos categoría 15. Hoy tenemos uno 12, uno 15, otro 15 y una vacante 15 y además tenemos personal temporario que no teníamos antes, un administrativo categoría 20 y un administrativo categoría 15 y una vacante 15. Entonces me parece que la buena voluntad pasa porque la presidencia hubiese presentado en tiempo y forma esas modificaciones y no a última hora del día de ayer”.

Los retroactivos que complicarán las finanzas
Cuatro concejales municipales comenzaron a percibir desde diciembre el adicional por antigüedad establecido por la reforma de la Ley Orgánica de las Municipalidades que tanta polémica generó en el ámbito local.
Se trata de Sergio Rosa, Sandra Mari, Norberto Atrip y Daniel Monfasani, quienes se vieron beneficiados por la orden emitida por el Tribunal de Cuentas provincial, que estableció que hay que pagar el tres por ciento de antigüedad por cada año de servicio en la administración pública anterior al año 1995. La lista podría ampliarse a muchos otros que han pasado a desempeñarse en otros organismos y aún no han reclamado.
Tal como lo adelantó La Opinión en su edición anterior el dinero no está disponible pero hay que pagarlo. A los que hoy están en funciones se sumarán todos aquellos que deseen reclamar esas diferencias.
Le toca a esos cuatro, puesto que Mari es empleada municipal desde antes; Rosa y Monfasani eran concejales; y Atrip funcionario del gobierno de Pángaro.
El monto liquidado equivale a una suma similar a la que gana un concejal por su honorable tarea en el HCD, que hoy se ubica en aproximadamente 11.500 pesos.
El tres por ciento cada mes es ahora entonces de 345 pesos, que se suman a la “indemnización” que en concepto de dieta cobran los ediles.
En al menos uno de los casos, la suma adeudada asciende a los 30.000 hablando de alguien que aún no siendo actualmente concejal estuvo en funciones durante largo tiempo y con larga trayectoria en la administración provincial.
Por ahora nadie quiere entregar el listado, pero además de liquidar desde ahora una suma adicional a la presupuestada está latente la posibilidad de reclamos cuando las finanzas muestran números en rojo.

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