Revive la interna de la Uocra durante la licencia de Azzoni
Heber Martínez es el titular interino. Múltiples versiones sobre la intervención de la delegación surgieron desde los sectores que se oponen al actual delegado. Desde la conducción del gremio explicaron que Azzoni sigue y que está de vacaciones. Se aguardan definiciones.
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La interna de la Unión Obrera de la Construcción en San Pedro volvió a quedar en superficie esta semana, a partir de la licencia de Horacio Azzoni.
Ante las versiones de una eventual intervención de la delegación local, originada por las denuncias formuladas en contra del delegado, las explicaciones surgidas desde la oficina de calle Gomendio aportaron más confusión.
Heber Martínez, encargado interino, confirmó a La Opinión que el titular está “desafectado por tiempo indeterminado”. Ante la consulta sobre los motivos por los que él se encontraba a cargo, pidió no hacer declaraciones hasta tanto se comunicara con la cúpula del gremio.
El término “desafectado” y el juego del misterio sobre los motivos del movimiento en la conducción, dejaban en claro, en ese momento, que la decisión no había sido tomada voluntariamente por Azzoni.
El término “intervención”, al que aludían desde hace tiempo quienes pedían un cambio, fue cobrando fuerza.
El propio Azzoni, al tomar conocimiento de lo sucedido, se comunicó con este medio para informar que su licencia era por las vacaciones que desde hace 5 años no se tomaba, y que no había ninguna intervención en marcha.
El vocero oficial del gremio sobre este tema fue el Secretario Adjunto de la Seccional, Mario Almirón, quien remarcó que no habrá cambios de conducción y que Azzoni seguirá siendo el representante de la Uocra a nivel local. La explicación sobre la presencia de otros dirigentes en la ciudad es que están “regularizando la obra social”. “Construir Salud” está cortada en San Pedro y el vínculo con el Círculo Médico está por reconstituirse. Al mismo tiempo, avanza la construcción de consultorios externos, en busca de solucionar la atención primaria a los afiliados.
Si bien desde el sindicato que conduce Gerardo Martínez hacen hincapié en la necesidad de relevar todas las comisiones internas que no se han renovado, ese no es el caso de Azzoni, que ganó las últimas elecciones del sindicato y tiene mandato vigente.
Sin embargo, gente de su entorno reconoció que durante sus actuales vacaciones, podría evaluar su continuidad en el gremio.
Antecedentes violentos
Las panfleteadas de finales de marzo de este año, sumadas a la campaña de firmas para pedir su destitución por “coimas, fraudes y patoteos al trabajador reiteradas veces” fueron el último eslabón de una cadena de situaciones que incluyeron hechos de extrema violencia.
En julio de 2011 un grupo de 20 jóvenes encabezados por Alberto “Popó” Casas y José Luis Romero tomaron la seccional. Luego de fuertes discusiones, que incluyeron la exhibición de armas de fuego denunciada por Azzoni, todo terminó a las trompadas, y con la conducción recuperando el local.
En marzo de 2012 el titular de Uocra confirmó el ataque contra su vivienda, y debió salir al cruce de las versiones que indicaban que su vida estaba en riesgo.
“Una semana antes de comenzar una serie de operativos en UOCRA Capital, me tirotearon la casa, pero a mí no me pasó nada. Ahí empiezan a salir versiones de que me estaban por amputar una pierna y que me estaba por morir” dijo Azzoni en ese momento.
En esa ocasión, la forma de alejarse él y su familia del centro del peligro fue la participación en una serie de operativos en Buenos Aires y Córdoba.
El ataque fue atribuido a ex dirigentes que encabezaron el gremio antes de su llegada: “Hay gente que quiere entrar por la ventana y no por la puerta grande. Muchos entraron por la puerta grande y dispararon por la ventana, y quieren volver por la ventana”.
El interino
Heber Martínez, por su parte, se vio involucrado en un confuso episodio en la planta Atucha II en el año 2008.
Walter Montero, delegado de la UOCRA, fue brutalmente golpeado, situación que dio origen a una causa judicial.
Según relata el semanario “Limeño Regional”, Martínez explicó en ese momento que se trató de “un tema personal, y no sindical”.
Agregó que había mantenido un par de meses antes una pelea con Montero en la que “salió perjudicado” y contó que se encontraba en Atucha realizando un curso de seguridad para ingresar a la empresa. Montero, delegado, habría bloqueado la entrada de Martínez, que consideró lo ocurrido como “un acto discriminatorio”.
“Cuando lo encontré nos peleamos por estas diferencias que teníamos, pero fue una pelea entre él y yo”, declaró Martínez, desestimando que hayan sido 6 o 7 personas las que agredieron a Montero, tal como lo indicaban las primeras informaciones, y que no había “interna sindical alguna en esta cuestión”.
