Resistiré envió carta documento a oncólogos para que devuelvan todo
La asociación civil envió carta documento a los médicos Ejarque y Ubaltón, titulares de la sociedad de hecho que gestiona el hospital de día, para que restituyan los elementos que fueron donados e incluso el inmueble donde funciona. El pedido fue realizado amparados en el Contrato de Prestaciones Recíprocas que Ante Todo Resistiré y URE firmaron en su oportunidad.
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La disputa desatada entre los médicos Lidia Ubaltón y Silvio Ejarque –titulares de la sociedad de hecho URE– por un lado y Karen Batle como presidenta de la asociación civil Ante Todo Resistiré, por el otro, sigue generando capítulos que ahora se dirimen en la Justicia. Lo que fue una amistad pública es hoy una guerra sin cuartel en la que ambas partes blanden sus razones y donde los pacientes oncológicos, especialmente los que no tienen cobertura médica, son los principales afectados.
El pasado 26 de enero, Ante Todo Resistiré remitió una carta documento dirigida a URE en la que intiman a los médicos a restituir en un plazo de 20 días el inmueble de Lavalle al 180 donde funciona el hospital de día y una serie de bienes muebles y accesorios que la asociación reclama como propios, que forman parte de los elementos que fueron donados por diversos organismos, empresas y particulares, principalmente el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación.
Esos elementos son fundamentales para el funcionamiento del Centro Oncológico Regional que los médicos montaron como una clínica privada en la que ellos mismo trabajan como agentes municipales que atienden a pacientes sin obra social, tarea que antes realizaban en el hospital local.
Lo que solicita Resistiré que les sea restituido es: la cabina de flujo laminar; tres balanzas digitales; tres sillones para diálisis, hemoterapia y quimioterapia; un juego de mesa de algarrobo con doce sillas; tres computadoras; dos impresoras; una silla de ruedas; un juego de sillones; una mesa de computadora; un carro de Paro; una heladera exhibidora y otra familiar; un sillón de cuero; un armario; la central telefónica; dos escritorios y dos sillas con ruedas; un equipo de audio; un televisor de 21 pulgadas; estanterías; seis matafuegos; una mesa de madera y otra “de fierro” y “50 por ciento de portón salida de ambulancia doble hoja”.
Además, accesorios tales como una alfombra, dieciocho cuadros; las imágenes de la Virgen de la Medalla Milagrosa, de la Virgen del Rosario, de la de Lourdes y de San Expedito; siete macetones; un reloj de pared; accesorios Valot de baños; doce cortinas; un router; y los carteles de URE y Ante Todo Resistiré donados por Juan D’Estéfano. La asociación que preside Battle reclama todo eso porque consideran que los médicos “no han dado cumplimento” a las cláusulas del Contrato de Prestaciones Recíprocas que firmaron ambas partes cuando comenzó a ponerse en funcionamiento el hospital de día.
Mientras corre el plazo de 20 días, que una vez vencido dará paso a acciones legales, según detalla la carta documento, la disputa continúa. URE sigue con sus sospechas de “irregularidades” y desde Ante Todo Resistiré sostienen que “todo fue debidamente rendido y aprobado por la Municipalidad”.
En el medio, los pacientes ven cómo lo que fue anunciado como un gran paso adelante para aquellos que debenl someterse al tratamiento necesario para combatir su enfermedad se desvirtuó ante la disputa personal entre dos partes que supieron hacer buenas migas para que el Estado en sus niveles nacional, provincial y municipal sostengan un emprendimiento privado que además de reportar ganancias daría ayuda a quienes no tenían otra opción cercana para atravesar el intento por hallar una solución a su problema de salud. De los medicamentos, su distribución y sus montos, mejor no hablar.
