Repercusiones de la investigación “Plan Familia Propietaria”
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Muchas fueron las repercusiones de la nota publicada en la edición Nº 798 de La Opinión Semanario, titulada “Crónica de una injusticia” donde se contaban tejes y manejes del Plan Familia Propietaria en San Pedro.
Llamados telefónicos, mensajes, y visitas a la redacción para darnos “sugerencias”, pedirnos explicaciones, o simplemente hacernos reproches. Tampoco faltaron aquellas personas que a partir de la nota, fueron llamadas por funcionarios para “solucionar” sus problemas, y que por la promesa de resolver su situación personal, se volvieron indiferentes hacia la injusticia que ayer padecieron y que hoy, los mismos que la generaron, prometen resolver. Sabemos también que muchos beneficiarios cayeron injustamente bajo un manto de sospechas simplemente por figurar en el listado. Pero entendemos y tenemos la convicción de que así sea, que la única herramienta disponible ante semejantes injusticias, es hacer pública toda la información. Sabemos que la publicación circuló por varios despachos, reparticiones públicas y partidos políticos. Sabemos también que hay mucha gente ofuscada por ella y que se han hecho reuniones en oficinas de funcionarios al respecto. Algunas personas nos comentaron también que estaban siendo instigados a actuar en contra de este medio.
FE DE ERRATAS
En el afán de investigar como los lectores se merecen, La Opinión, cometió un gravísimo error. Y un párrafo aparte, merece “ese” error ocurrido con la foto publicada en la nota. Durante la investigación, se fotografiaron todas las casas del barrio. Mientras se armaba la nota, un cambio en el número que identificaba la foto, hizo que se publicara el terreno con la construcción que están realizano Valeria Susana Spies y Miguel José Solá, en lugar del que una vez perteneció a Mirta Alegre, y que hoy usufructúan Villalba Gabriela Marisa (la ex funcionaria de Obras Públicas) y Rojas Guillermo Gerardo.
El error, inexcusable bajo todo punto de vista, escapó a las correcciones de los redactores que habitualmente supervisan todas las notas antes de ser publicadas, dado que la única persona que podía identificar correctamente los terrenos era aquella que había tomado la fotografía en primera instancia y que no se encontraba presente el día del cierre del semanario.
Esta situación fue aclarada, con las disculpas correspondientes, el mismo día de la mencionada edición, en un comentario durante el programa “Sin Galera”. Así mismo el redactor de la nota, y responsable del error, se entrevistó con la damnificada, intentando dar cuenta de toda esta situación y reiterando las disculpas por estas circunstancias no deseadas por ninguna de las partes y que de alguna manera, empañaron lo hecho y escrito en el mencionado artículo. Durante esa reunión nos comprometimos con la Sra. Spies a rectificar durante la próxima edición el mencionado error.
A pesar de eso, recibimos sábado una carta documento por parte de la damnificada, quien con toda razón deja por escrito los reclamos que oportunamente nos hiciera personalmente en nuestras oficinas, y que transcribimos a continuación:
“Dado el gravísimo error cometido en la edición Nº 798 página 2 de su semanario, en el cuál la publicación de la casa que estamos construyendo (con mucho sacrificio) junto con mi esposo, no sólo nos cuestiona moralmente sino que puede ocasionar daños materiales importantes, SOLICITO que dicha publicación sea rectificada en la próxima edición del semanario (miércoles 25 de Julio) con la importancia que fue publicada la anterior. De lo contrario se iniciarán las acciones legales pertinentes.”
Deseando enmendar lo publicado, para evitar acciones legales y también para corregir un epígrafe que faltaba a la verdad, damos por cumplida en esta edición lo solicitado por la Sra. Valeria Spies de Solá, alegrándonos por la gran posibilidad que ha tenido de solucionar con mucho sacrificio su problema habitacional. Algo que muchos otros esperan con ansiedad por parte de quienes han administrado este plan sin percibir que frente a su vista se estaba pergeñando un gran negocio inmobiliario con terrenos de planes sociales que son abonados por todos los contribuyentes.
