Rendición de Cuentas: Nombramientos, horas extras y bonificaciones en la mira
El oficialismo dictaminará a favor de aprobar las cuentas de Salazar y Sánchez Negrete. En la oposición hay cuestionamiento al uso de dineros públicos y quejas por las dificultades para acceder a detalles para el análisis. Sueldos, bonificaciones, horas extras y uso de fondos afectados, las principales críticas.
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Llega junio y el análisis de la Rendición de Cuentas del ejercicio 2016 del Gobierno municipal, el primer año de gestión del intendente Cecilio Salazar y de su secretario de Economía Mario Sánchez Negrete será aprobado gracias a la mayoría absoluta con que cuenta el oficialismo en el Concejo Deliberante.
La sesión tendrá lugar el lunes por la mañana y será extraordinaria. A las 11.00 de la mañana, en el habitual recinto del Salón Dorado, los 18 concejales se reunirán para poner en debate el tema, tras dos meses de análisis.
De acuerdo a lo que relevó La Opinión, todo indica que las cuentas de Salazar lograrán doce votos afirmativos: los 10 concejales de Cambiemos más los agregados Butti y Rocca. Los otros seis, Frente para la Victoria –sin Trelles, reemplazado por Codern–, Frente Renovador –con Espíndola por Tirelli– y el monobloque de Quintana votarán en contra.
El oficialismo dictaminó a favor y la oposición no elevará uno alternativo en contra, sino que utilizará las voces de sus miembros durante el debate para exponer las diferencias que tienen con la ejecución política de los recursos del Estado local durante 2016.
Se prevé, entonces, una sesión larga, con idas y vueltas, análisis, números fríos, chicanas calientes, cuestionamientos y críticas al gobierno, y, claro, una encendida defensa del oficialismo, que tendrá sus armas para atacar a los opositores y destacar las acciones del Ejecutivo.
Los fondos afectados
Aunque prefirieron no hacer un adelanto exhaustivo, desde la oposición los concejales Ramanzini, Sánchez y Quintana anticiparon a La Opinión algunos lineamientos de lo que expondrán el lunes, cuando, carpetas en mano, vayan a sesión a explicar por qué votarán en contra de la aprobación de las cuentas de Salazar y Sánchez Negrete.
Uno de los temas fundamentales tiene que ver con observaciones relacionadas a la ejecución de los recursos afectados. Como analizó este semanario cada mes desde que asumió Salazar, el gobierno utilizó para cumplir en tempo y forma con los salarios fondos que tenían un destino específico.
Además, la subejecución de las cuentas afectadas estará entre las críticas de los opositores. Como detalló este medio cuando el Ejecutivo elevó el expediente, los movimientos de Tesorería arrojan un saldo final de 60 millones de pesos, cuenta que incluye ingresos, gastos y saldo inicial del ejercicio, que era de 11 millones.
La “demostración de saldos” dice que al cierre del período había aproximadamente 1.400.000 pesos en caja; 1.900.000 en la cuenta “recursos ordinarios”; casi 3 millones en “fondos afectados”; 16 millones del Fondo Sojero; 600 mil pesos del Plan Nacer; casi 7 millones del Fondo Educativo; otros casi 7 millones del Fondo de Seguridad provincial; casi 20 millones del Fondo de Infraestructura; casi 4 millones de la cuenta Fondos de Terceros; y poco más de 2 millones de los jardines municipales.
Los tres fondos afectados más importantes que envió Provincia sumaron más de 86 millones. Son el Fondo Educativo (31 millones), el Fondo de Seguridad (20 millones) y el Fondo de Infraestructura (35,5 millones). Al fin del ejercicio, en esas tres cuentas había un total de 33,5 millones sin ejecutar, es decir la mitad del dinero enviado para invertir sólo en esas tres áreas.
El gasto en sueldos, un punto débil
La oposición puso la mira en el altísimo porcentaje de recursos de libre disponibilidad que el Gobierno utilizó para solventar sueldos, horas extras, altos salarios políticos, guardias médicas y un festival de bonificaciones al que sólo le cambiaron el color de las serpentinas.
En abril pasado lo había advertido La Opinión: de los 600 millones con los que contó el gobierno, los de “libre disponibilidad” fueron 413 millones. De ellos, 352 millones se fueron en sueldos, lo que representa el 85 por ciento del total. Al igual que en las gestiones anteriores el costo fijo supera los ingresos aun cuando el aumento de tasas fue extraordinario desde diciembre de 2015 cuando la “emergencia económica” contó incluso con el aval de todos los bloques.
Los otros casi 200 millones fueron recursos afectados, muchos de ellos provenientes de los fondos que creó el Estado provincial para asistir en infraestructura y seguridad a los municipios, existentes gracias a la toma de deuda por parte del gobierno de María Eugenia Vidal.
La política de recursos humanos que tanto cuestionaron los ediles de Fe, del Pro y de la UCR cuando gobernaba Guacone tuvo su reproducción durante el primer año de Salazar, con la diferencia de que el endeudamiento de la provincia permitió una inyección de dinero que, con buen tino, hay que decirlo, el intendente volcó en obras palpables para la comunidad. En cada rincón del pueblo y las localidades hay una obra en marcha.
Bonificaciones, horas extras e ingreso indiscriminado de personal son moneda corriente en este gobierno, como lo fueron durante el interregno de Giovanettoni y los cinco años de Guacone.
Los concejales de la oposición adelantaron que del análisis que hicieron –Ramanzini tuvo la correcta idea de pedir asesoramiento externo, algo que no siempre hacen los ediles, aun cuando no entienden demasiado lo que tienen en tratamiento– se desprende que hubo alrededor de 85 millones de pesos en bonificaciones, otros 30 en guardias y plus, y aproximadamente 18 millones en horas extras. En total, grosso modo, eso suma más de 130 millones de pesos, es decir más de un tercio del total de los recursos utilizados para pagar salarios.
No tan abiertos
Los concejales pidieron acceso al Rafam para observar en detalle lo que el expediente elevado en papel incluye en la Rendición de Cuentas. Tal y como hacía todos los años el ahora secretario de Economía Mario Sánchez Negrete cuando era concejal.
El funcionario le dijo a este medio en abril que los ediles obtendrían la clave, porque correspondía y porque él no iba a hacerles a los de la esquina lo mismo que le hacían cuando era concejal.
Sin embargo, la oposición expondrá el lunes una quejarespecto del retaceo de información por parte de un gobierno que repite su condición de abierto y transparente, pero no logra pasar del discurso a la acción.
Los concejales no pudieron acceder a la información detallada del personal municipal. Sólo saben lo que dice la Rendición de Cuentas, pero no lograron obtener datos acerca de cuántos empleados se jubilaron, cuántos nuevos hay y en qué categoría, cuándo ingresaron, cuál era la necesidad, etc. “Está todo en los decretos”, repetirán desde el Ejecutivo.
Por otro lado, las planillas de horas extras y otros ítems que los ediles solicitaron al Ejecutivo a través de una nota presentada desde la comisión de Presupuesto por su presidenta Mónica Otero nunca llegaron. “No remitieron nada”, se quejaron los opositores.
Además, en estos dos meses que pasaron desde que ingresó el expediente, en ningún momento se acercaron los funcionarios de Economía a ofrecer detalles o evacuar dudas. Tampoco se los citó formalmente, pero era una buena costumbre que habían instalado los antecesores.
“Vamos a exponer todos nuestras observaciones en sesión, una serie de planteos importantes”, adelantaron los tres concejales de la oposición que dialogaron con La Opinión.
