Recuperan libros de registros sociales del Siglo XIX
Se trata de cuadernos donde se asentaron bautismos, defunciones y matrimonios de la ciudad. Además, hay uno que da cuentas de los embarques comerciales y otro con notas ingresadas a la Municipalidad por mesa de entrada.
:format(webp):quality(40)/https://opinionsemanariocdn.eleco.com.ar/media/2020/08/1328697915706724956.jpg)
El Grupo Conservacionista de Fósiles difundió el hallazgo y recuperación de valiosos libros de registros que permiten conocer más y mejor acerca de la sociedad sampedrina de antaño. En este caso, son cuatro cuadernos que pintan al San Pedro del Siglo XIX, a través de anotaciones de diversos acontecimientos de índole social, económica y municipal.
“La documentación se remite hasta mediados del siglo XIX y contiene interesantes detalles de la vida social, comercial e institucional de nuestra ciudad durante sus primeras décadas”, informaron José Luis Aguilar y Fernando Chiodini, que tuvieron a su cargo el análisis de los documentos que cedió Ignacio Castro.
Anotaciones de bautismos
Dos volúmenes de los años 1867 y 1870 guardan registro de los bautismos de esos años, con nombre, apellido, padre, madre, testigos, fecha y lugar de nacimiento, nombre del sacerdote, edades y estado civil de todos.
“Algunos apellidos contienen diferencias ortográficas si se lo compara con el uso actual”, indicaron Aguilar y Chiodini, “pero así fueron extraídos de las actas de bautismos analizadas”, aclararon.
Entre ellos aparecen Gutiérrez, Guevara, Villarino, Bruera, Subilibia, Gerard, Palacios, Laporte, González, Mansilla, Villarruel, Villarreal, Díaz, Duclos, Taborda, Torres, Castro, Ochoa, Gómez, Mamberto, Giménez, Belizan, Sarasola, Ortega, Lencina, Acosta, López, Navarro, Ferreira, Farrell, Cáceres, Iriarte, Fernández, Muñoz, Dávila, Bottaro, Ruiz Moreno, entre otros.
Los casamientos también
El libro de matrimonios recuperados contiene seis folios fechados en 1866, con sampedrinos, inmigrantes de provincias vecinas e incluso de otros países que contrajeron enlace en la ciudad.
Las parejas que figura son Juan y María Sullivan, él de 34 años y ella de 24, ambos irlandeses; el italiano Juan B. Babagliati, de quien no consta edad ni nombre de la esposa; los sampedrinos Felipe Butiérrez (20 años) y Andrea Andrada (sin detalle de edad); los cordobeses Francisco López (27) y Nieves Farías (18); Sergio Silva (sin detalles de edad ni origen) y la vecina local Dolores Silva.
Destaca el casamiento entre el porteño Eugenio Obligado, de 25 años, y la también oriunda de Capital Federal María de los Dolores Quiroga, de 17, nieta del Tigre de los Llanos.
Dolores era hija de Juan Facundo Quiroga Hernández, héroe de la Batalla de Obligado que participó en esa contienda histórica en defensa de la soberanía nacional como Teniente de Caballería, al frente del 1° Escuadrón del Regimiento N°4 de Milicias de Campaña, bajo órdenes del coronel José María Cortina, conformando el grupo de defensa detrás de la Batería “Restaurador”.
Un lugar para los muertos
El registro de defunciones guarda anotaciones correspondientes a todo 1866.
Allí constan nombres, edades, origen, domicilio, fecha de muerte, datos de testigos del fallecimiento y firmas de las autoridades intervinientes.
“Revisando los detalles de estos decesos podemos hurgar en las causas de muertes y rango de edades de los fallecimientos de la época”, señalaron los analistas de los documentos.
Se trata de un total de 105 fallecimientos, de los cuales 43 corresponden a niños de hasta un año de edad.
Hay 68 casos con diagnóstico. Entre los principales se encuentran cuatro casos de tisis, siete de gastritis, seis de angina, once de fiebre, uno de encefalitis, nueve de apoplejía, uno de hidrofobia (rabia), uno por “heridas” y otro por “caída de caballo”, entre varios más.
“Como dato curioso es necesario destacar que hay 16 casos cuyo diagnóstico dice que fallecieron ‘del mal’, sin especificar de qué tipo de mal se trata y corresponden, en su gran mayoría, a niños de pocos días o meses de vida por lo que se infiere que al desconocerse el motivo de muerte prematura se lo indicara de esa forma en el diagnóstico”, explicaron desde el Grupo Conservacionista.
Embarques y entradas
Otro de los volúmenes hallados describe los movimientos de cereales desde enero de 1899 hasta julio de 1900 en los puertos de Obligado, Canaletas y las estaciones de ferrocarril de San Pedro, Gobernador Castro y Río Tala.
Allí aparecen registrados nombre del operador, del barco en el caso de los puertos, de la estación en el caso de los ferrocarriles, el tipo de cereal que se cargaba y las cantidades del mismo.
“Resulta muy llamativa la diferencia de volúmenes de las cargas de maíz con respecto a los demás cereales, significando más del 60 por ciento de los embarques mencionados en este libro”, destacaron. Trigo, lino, nabo, cebada y centeno completan el listado de cereales que figuran allí.
Respecto a la mesa de entradas municipal, recuperaron registros desde enero de 1887 hasta noviembre de 1891.
En él se exhiben notas originadas por instituciones, fuerzas de seguridad, estamentos gubernamentales, vecinos, comerciantes, etc. Es decir, la vida diaria del municipio tal como sucede en la actualidad pero con las particularidades de la época.
“Por ejemplo, en enero de 1891 se observa un pedido de los dueños de bares con billares para que se reduzca el costo de las patentes a esa actividad”, detallaron.
Aparecen notas donde diferentes municipalidades de la provincia anuncian al Municipio de San Pedro su organización y comienzo de su funcionamiento, así como otras provenientes de Juzgados de Paz, Cámara de Diputados, Ministerio de Gobierno de la Provincia, Dirección General de Escuelas, etc.
