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Esta mañana escuche por la radio, que Ud. estaba un poco asombrada, al enterarse que había ingresado gente en el “servio penitenciario” recomendada por el señor Rotundo. Le diré que siempre ha sido así en todas las reparticiones y se lo digo con conocimientos de causa. Porque estuve en Prefectura y conocí a varios sampedrinos que ingresaron en esa repartición con muy precarios estudios y habían sido recomendados por un jefe que estuvo aquí y se casó con una sampedrina. Ahora aprovecho para contarle como ingrese yo. Transcurría los últimos días del mes de Marzo del año 1956, y hacia pocos días que había estado en esta Prefectura, intentando que me asesoraran cómo debía hacer para el efecto y siempre la misma respuesta (no hay vacante). Me tocó la suerte de ver en la estación de Ferrocarril Mitre local, un cartel que decía así: ingrese en Prefectura Nacional Marítima, con buen sueldo, solo debe hacer un curso de 3 meses y tener de 18 a 28 años de edad y 6º grado, pida informe a la escuela Martín Tomson, en Corrientes 150, Olivos. Le hice una carta al director con términos elogiosos en la revolución Libertadora y a los tres días recibí una carta firmada por el prefecto Mayor Jorge Antonio Baratola. Llego a esa dependencia y le digo al que me había dicho pocos días antes que no había vacantes: quiero ingresar en esta repartición, me miró con mala cara y me dice: Te dije, flaquito, que no hay vacante, entonces meto la mano en el bolsillo y le digo aquí traigo la orden para que me hagan los formularios de ingreso. Cuando vio la firma de la carta fue para una oficina y me hicieron pasar a llenar las planillas de ingreso. A los 3 días me llegó una orden para presentarme en Olivos y estuve 15 años en esa repartición. Cuando uno necesita trabajar no tiene que ser fanático de la política. Le aclaro porque yo hasta ese entonces había sido peronista. La saluda Atte. Hector Abel Belén - D.N.I. 4.660.253.

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