Quince años de prisión para el hombre que abusó sexualmente de sus dos hijas
El hombre apodado el “Tigre del Teclado”, fue hallado culpable del abuso sexual de sus dos hijas de 9 y 12 años. El Lunes en San Nicolás, se realizó el Juicio Oral y Público en el que fue condenado a 15 años de prisión.
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Uno de los hechos más aberrantes ocurridos en la historia policial de nuestra ciudad, que causó estupor e indignación por sus características, tuvo su desenlace judicial el pasado Lunes, cuando fue condenado a 15 años de prisión el hombre que durante mucho tiempo, según se presume, abusara de sus dos hijas.
Se trata de un caso de abuso sexual con graves e increíbles características, ya que se trató de un claro acto de índole familiar que involucró al progenitor de dos menores.
Tras un año y tres meses de espera, durante la jornada del Lunes se llevó a cabo el Juicio Oral y Público en el Tribunal Oral Criminal Nº 1 de San Nicolás, donde se sentó condena al progenitor de las dos menores de edad, quién en forma reiterada, y durante un largo período de tiempo, abusó sexualmente de las mismas.
El hombre de 41 años, cuyo nombre no trascendió para preservar la identidad de las menores, pero que era conocido como “El Tigre del Teclado” debido a que desempeñaba tareas como músico y profesor de órgano y acordeón, permanecía detenido desde aquella oportunidad. Mientras tanto, su mujer y madre de las menores, había sido acusada también por Corrupción de Menores.
Finalmente el Tribunal condenó al acusado a quince años de prisión de efectivo cumplimiento, por encontrarselo autor penalmente responsable del delito de abuso sexual con acceso carnal agravado y corrupción de menores.
El aporte efectuado por testigos, profesionales de nuestra ciudad que intervinieron en el caso y docentes del establecimiento educativo al cual concurren las menores, fueron vitales para decretar la condena.
Mientras tanto, la mamá de las menores, de quien en algún momento se sospechó, fue considerada por la Justicia como otra víctima del sujeto a través de los maltratos que recibía constantemente. La progenitora fue absuelta de la causa.
Según contaron fuentes confiables, esta decisión fue muy bien recibida por las menores. Las mismas quedaron en posesión de su mamá y la abuela, además de continuar con la atención profesional adecuada.
La peor historia
La Justicia tomó conocimiento de lo que estaba ocurriendo en el seno de esta familia aproximadamente el 12 de Junio de 2007, cuando la abuela de las menores se acercó a la Comisaría para denunciar lo que aparentemente una de las víctimas le había confiado.
La mujer asentó que el padre abusaba de su hija de sólo 12 años desde que tenía 9. Además, un grupo de profesionales ya investigaba esta situación, pues debía establecer si el sujeto había tenido la misma actitud para con su otra hija de 15 años. Al parecer esta menor habría denunciado una situación parecida pero ante el tribunal de menores y la Uceff.
El abusador, quien a los pocos días de ser aprehendido fue trasladado en carácter de detenido a la Unidad Penal de San Nicolás, es músico y en su casa de Thorne 1.200 contaba con un pequeño taller donde arreglaba equipos de música y electrodomésticos. Amigos y vecinos le confiaban esa tarea ya que según cuentan, jamás les cobraba, “Dame lo que te parezca”, les decía, y así vivía. “El Tigre del Teclado”, como lo llamaban en cada uno de los shows que se presentaba a tocar, enseñaba a quien se lo pedía y además salía de gira los fines de semana y tocaba en clubes de Baradero, Alsina y otras localidades vecinas. “Tenía cara de bueno” dicen quienes lo conocen y jamás hubieran sospechado de las cosas que hacía.
A los pocos días de su detención y aprovechando la ausencia de la familia, personas ignoradas ingresaron al domicilio donde habitaban y provocaron toda clase de desmanes. Ocurrió durante la madrugada cuando vecinos y familiares se encontraban descansando y no pudieron advertir tal situación. Un incendio desatado en el interior obligó a que inmediatamente dos dotaciones del Cuerpo de Bomberos Voluntarios se trasladaran hasta el lugar, pero el fuego ya había tomado gran parte de la casa y fue demasiado intenso y voraz como para extinguirlo rápidamente. Una vez controlado, algunos familiares pudieron ingresar a la casa y se comprobó que una de las dos puertas de accesos había sido forzada y levantada en la parte inferior. Por allí habrían ingresado los desconocidos. Siempre se desconoció si se trató de un acto de “justicia por mano propia” o un hecho de vandalismo.
