Quieren matar a Harry Potter
-¡Diles que no me maten, Justino! Anda, vete a decirles eso. Que por caridad. Así diles. Diles que lo hagan por caridad. Este parlamento pertenece a Juvencio Nava, personaje de uno de los cuentos de Juan Rulfo, que se encuentra en El llano en llamas. Juvencio, un personaje, suplica a Justino, otro personaje, que vaya a interceder por él, para que no lo maten. Las cosas, en el cuento de Rulfo, no terminaron bien. ¿Cómo terminará la historia entre Potter y Rowling? Según ha trascendido, la escritora inglesa planea deshacerse de Harry: en el próximo libro, el joven mago morirá. Habría que escribirlo y hacerlo circular. Algo así como una especie de sexto mandamiento, pero para los escritores. Una máxima que diga: «No matarás a tus personajes». Dicen que, J.D. Salinger, se arrepintió de haber matado a Seymour Glass en el cuento Un día perfecto para el pez banana. Lo extrañó tanto que, unos seis años más tarde, publicó Levantad carpinteros la viga maestra. Ciento ochenta y seis páginas dedicadas a su personaje. Sé de algunos escritores que le están aconsejando a Rowling que no comenta un personajicidio. Es decir: que no mate a su personaje. Seguramente, Harry, si pudiera hablar, diría a uno por uno de sus lectores: ¡Diles que no me maten! Jorge Luis Sagrera

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