Quejas de vecinos: una vez más denuncian el estado deplorable del zanjón de Depietri y Rafael Obligado
Un vecino de la zona de Depietri y Obligado, en inmediaciones de la Escuela Nº 4, volvió a reclamar por el estado de una profunda zanja que atraviesa el barrio. Denuncia olores nauseabundos, presencia de ratas y acumulación de desperdicios que atribuye a una industria. El problema, que lleva años sin resolverse, también afecta el escurrimiento del agua de lluvia.
El deterioro de un zanjón que atraviesa un sector del barrio de la Escuela número cuatro volvió a generar reclamos de los vecinos, que aseguran convivir diariamente con olores nauseabundos, proliferación de roedores y una situación ambiental que consideran insostenible.
“Hola Lili, ¿qué se podría hacer con el tema del zanjón que está acá en Depietri y Obligado? Es un asco, no se puede estar”, planteó un vecino al comunicarse con La Opinión para exponer un problema que, según indicó, lleva muchos años sin encontrar una solución.
En el lugar existe una zanja profunda y de importantes dimensiones que recibe el agua de lluvia de una amplia zona de la ciudad. Sin embargo, de acuerdo con los testimonios de quienes viven en sus inmediaciones, el cauce también acumula desperdicios que atribuyen a una industria de la zona, lo que agrava las condiciones de un desagüe que permanece prácticamente estancado.
“Hay un olor a podrido… Viene toda la pudrición para acá, para el jardín, para todas las casas. Las ratas se meten acá adentro de las casas, hacen nidos adentro de los placares. Esto ya es un asco. Estamos viviendo en la prehistoria, ya no estamos más en la época del zanjón”, expresó César, visiblemente enojado por la situación.
En su testimonio, cuestionó las condiciones en las que, según denunció, se encontraría el desagüe vinculado a un establecimiento fabril.
“Si le interesa tener el desagüe, que lo haga para el puerto, para algún otro lado, pero que no siga así, porque este zanjón solamente es un depósito para la fábrica. No tiene salida a ningún lado; está estancado con el asentamiento que hay detrás de Defensores Unidos”, sostuvo.
Las imágenes aportadas por el vecino muestran las condiciones del lugar, con agua de color verde y residuos. “Es una pudrición total. Es impresionante el olor a podrido. Nos estamos quejando todos y no sabemos qué hacer con todo eso”, agregó.
Los reclamos apuntan tanto a la situación ambiental como a la falta de mantenimiento de un desagüe pluvial que debería permitir el escurrimiento del agua de lluvia a través del barrio.
La situación no es nueva. En otras oportunidades, La Opinión constató la existencia de raíces de árboles que obstruían la circulación del agua en un desagote que debería atravesar el barrio sin inconvenientes y continuar hasta la calle Crucero General Belgrano.

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