Proteínas en la alimentación: por qué se volvieron protagonistas y qué cantidad necesitamos realmente
Los alimentos y suplementos con proteínas ganaron protagonismo en los últimos años, pero ¿realmente necesitamos consumir cada vez más? La importancia de este nutriente, sus funciones en el organismo y por qué no todas las personas necesitan recurrir a productos enriquecidos.
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En los últimos años aumentó a nivel mundial, y también en Argentina, el consumo de alimentos con alto contenido proteico. Suplementos, barras de cereal, yogures y otros productos comenzaron a promocionarse con un mayor aporte de proteínas, instalando la idea de que cuanto más proteína contiene un alimento, más saludable resulta.
Este crecimiento respondió tanto a una mayor demanda de los consumidores como a una industria alimentaria que incorporó cada vez más productos enriquecidos con proteínas. Después de la pandemia de COVID-19, además, creció el interés por la salud, el estado físico y la composición corporal, y las proteínas comenzaron a ocupar un lugar especialmente destacado dentro de esa búsqueda.
La proteína es, sin dudas, un nutriente fundamental para nuestro organismo. Es necesaria para mantener y reparar tejidos, pero sus funciones van mucho más allá de los músculos. Participa en procesos metabólicos y enzimáticos y cumple un papel importante en el funcionamiento del sistema inmunológico, entre muchas otras funciones.
Además, los alimentos ricos en proteínas suelen generar una importante sensación de saciedad. Las proteínas permanecen durante más tiempo en el sistema digestivo y, cuando forman parte de alimentos como las carnes, pueden estar acompañadas de grasas que también contribuyen a retrasar el vaciamiento gástrico.
Sin embargo, esto no significa que todas las personas necesiten incorporar suplementos o productos especialmente enriquecidos con proteínas. Las necesidades proteicas varían según la edad, el estado de salud, el nivel de actividad física y los objetivos de cada persona.
Como referencia general, las necesidades de una persona adulta rondan aproximadamente entre 0,8 y 1 gramo de proteína por kilogramo de peso corporal al día, aunque los requerimientos pueden ser mayores en determinadas situaciones, como el entrenamiento de fuerza o algunos procesos de recuperación.
En Argentina, además, existe un consumo importante de proteínas a través de la alimentación habitual. La carne suele estar presente en muchas de nuestras comidas, especialmente en el almuerzo y la cena. Pollo, carne vacuna, cerdo y pescado forman parte de la alimentación cotidiana de buena parte de la población.
Por este motivo, muchas personas pueden alcanzar sus requerimientos proteicos sin necesidad de recurrir a suplementos. Incorporar más proteínas no necesariamente significa obtener mayores beneficios para la salud si las necesidades del organismo ya están cubiertas.
En el caso de quienes buscan aumentar su masa muscular, una alimentación con mayor aporte proteico puede formar parte de una estrategia adecuada, pero siempre debe estar acompañada por un entrenamiento acorde y una planificación nutricional individualizada. En estos casos, el trabajo conjunto entre profesionales de la nutrición y del entrenamiento resulta fundamental para determinar qué cantidad de proteína se necesita y cómo distribuirla.
Durante mucho tiempo también se sostuvo que las dietas con alto contenido de proteínas podían provocar daño renal. Actualmente, esta relación continúa siendo estudiada y debe analizarse especialmente según las condiciones de salud de cada persona. Quienes presentan enfermedades renales, por ejemplo, requieren una evaluación profesional antes de modificar significativamente su consumo de proteínas.
La proteína es indispensable para la vida, pero más no siempre significa mejor. Antes de comprar un suplemento o elegir un alimento simplemente porque tiene “más proteínas”, es importante preguntarse si realmente existe una necesidad de aumentar su consumo.
Para conocer los requerimientos individuales y recibir una orientación adecuada, siempre es recomendable consultar con un licenciado en nutrición.
¿Tenés dudas sobre tu alimentación? Podés comunicarte con el licenciado en nutrición Juan Pablo Corleto al 3329 54 6318 y realizar una consulta personalizada porque cada persona es diferente y contar con el acompañamiento de un profesional es el mejor punto de partida.

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