Presentaron la Puerta del Convento, el objeto más antiguo de la ciudad
Se trata de una puerta del demolido Convento Franciscano y tiene más de 250 años. Fue donada por la familia Young, que la instalará en un viejo galpón ubicado en el barrio Independencia. Las similitudes con fotos reproducidas en libros del historiador sampedrino Américo Piccagli despertaron la curiosidad. Los análisis permitieron establecer que se trataba de ese valioso objeto histórico.
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Tras una larga intriga, finalmente el viernes pasado fue presentado en sociedad el objeto histórico más antiguo de la ciudad de San Pedro, en un emotivo acto realizado en el Salón Dorado de la Municipalidad.
Allí, tras una tela azul, estaba el pedazo de Historia que atesoraba la familia Young sin conocer exactamente de qué se trataba. El ejemplar es una puerta “construida a golpe de formón y hachuela, es baja, con una altura de 1.90m, 97 cm de ancho de abertura y su marco es de 9 cm de espesor”, según detalló el Director de Cultura José Luis Aguilar.
“Las viejas casuchas de fin de siglo dieron lugar a ornamentadas mansiones, cuyas puertas y aberturas parecían concebidas para dar paso a gigantes más que a seres humanos. Es comprensible, entonces, que una humilde puertita de menos de dos metros fuese quitada de la vista, y arrumbada casi con vergüenza en un oscuro contrafrente de suburbio”, dijo Roberto Young, quien tenía la puerta en un viejo galpón en el barrio Independencia y sospechaba que algún valor histórico escondía.
“Quedó sólo una puerta, en los fondos de una modesta propiedad del actual Barrio de Independencia, que algún vecino memorioso identifica aún como ‘el galpón de Natalichio’”, dijo el propietario, que donó a la Municipalidad para que forme parte del patrimonio cultural de la ciudad.
“Se trata de una puerta del viejo Convento, pequeña y deslucida, que sin embargo sobrevivió otro siglo a su destino de intemperie y derrumbe”, señaló el hombre que por casualidad descubrió que “la puerta vieja que daba al patio era en realidad una reliquia”.
Young relató que hasta donde pudieron averiguar, en el galpón donde estaba ubicada la histórica puerta funcionó sucesivamente “un depósito de forraje, un aserradero, una fábrica de soda, un taller y hasta un pequeño astillero. El galpón se comunicaba con el patio a través de esa única abertura. Mucha gente cruzó por esa puerta, sin reconocerla. Hasta llegó a utilizársela para ‘limpiar’ pinceles, luego de una sesión de pintura”.
La reliquia no correspondería al ingreso principal del antiguo Convento Franciscano construido en la década de 1750 y demolido a finales de 1880 cuando se comenzó la construcción del actual Municipio, sino que habría pertenecido a una de las celdas interiores, “pues tiene sobre el arco superior externo dos marcas de clavaduras que denotan la existencia de una chapa o indicador, donde hubo un número, que podría ser el número de celda”.
La puerta es de lapacho blanco, con arco de medio punto, trabajada a golpes de hachuela y formón, y tanto su estructura como el escaso herraje que ha sobrevivido denota su ascendencia colonial-española.
Tras observar las similitudes que tenía con una ventana del Convento cuya foto aparece en uno de los libros de Historia local de Américo Piccagli, la familia Young comenzó a consultar, averiguar y comparar.
Trasladaron la inquietud al Intendente Guacone, quien encargó a José Luis Aguilar la investigación del caso, recuperación del objeto y posterior restauración.
“En el trabajo participó el Grupo Conservacionista de Fósiles realizando los contactos con conventos franciscanos en diferentes puntos del país que permitieran comparar los herrajes y observar las técnicas de ensamble de las maderas en aberturas de tipo español de los siglos XVII y XVIII, a los fines de establecer el origen del elemento descubierto en San Pedro”, explicó Aguilar.
Evaluaron imágenes de ornamentación en distintas puertas de edificios religiosos de influencia española de distintos puntos de Latinoamérica y consultaron a Mauricio Garín, del Departamento de Fotografía del Diario El Litoral, de Santa Fe, “que tuvo la amabilidad, a pedido de la Dirección de Cultura de la Municipalidad de San Pedro, de llegarse hasta el Convento Franciscano de 1688 que posee dicha ciudad y realizar un relevamiento fotográfico detallado de las aberturas originales que conserva el lugar”.
Así, establecieron asombrosas similitudes en la utilización de las maderas “y el idéntico diseño español aplicado en la fabricación de los herrajes presentes en la histórica abertura”.
De esa manera determinaron que la puerta recuperada perteneció a una de las celdas (habitaciones de los clérigos) del antiguo Convento Franciscano de San Pedro.
“Desde hoy, la puerta del Convento, cedida por Sebastián y Martín Young, es el objeto histórico más antiguo que conserva la ciudad y ya está depositada en una de las salas del Museo Histórico Regional “Fray María Bottaro”. Desde allí contará a sampedrinos y visitantes, un derrotero iniciado en estas tierras hace más de 250 años y narrará una historia de esfuerzos que llevaron a que hoy tengamos la bella ciudad en la que vivimos”, señaló la Dirección de Cultura, orgullosa por la tarea realizada.
