Preparan los operativos para las evacuaciones por la creciente
Prefectura, Defensa Civil y Cruz Roja recorrieron la zona de islas para relevar la situación de las familias. Hay siete grupos evacuados y otros cuarenta podrían correr la misma suerte si llega el pico anunciado. En La Tosquera, unas veintidós personas deberán evacuarse en los próximos días.
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La creciente sostenida del Paraná mantiene en alerta a las autoridades responsables, a pesar de que desde el sábado hasta ayer bajó unos dieciséis centímetros en el puerto local.
Defensa Civil, Cruz Roja y Prefectura Naval local recorrieron en el Guardacostas la zona de islas, con la intención de relevar el estado de aquellas familias que corren riesgo de inundación si el río continúa creciendo, como previó el Instituto Nacional del Agua (INA), que anunció un pico de 3,30 para los próximos días.
La isla
Siete familias ya fueron evacuadas desde sus viviendas en la zona de islas, producto de la creciente que hizo que el agua gane el interior de sus viviendas. Otras cuarenta están en condiciones de correr la misma suerte si las precipitaciones se suceden con el rigor con que han aparecido en las últimas semanas, a pesar de que el río se mantiene estacionario y desde el sábado hasta ayer había pasado de 3,12 a 2,96 metros.
La delegación que recorrió el lugar lo hizo con la intención de llevar alimentos, ropa y otros enseres, y determinar junto a cada familia si era necesario avanzar en el proceso de evacuación.
Al cierre de esta edición no se habían producido nuevas evacuaciones y las previsiones son optimistas, siempre y cuando no haya una suba sorpresiva del caudal del río.
Aun así, Defensa Civil, Cruz Roja y Prefectura Naval analizan y preparan las medidas necesarias para que, si como prevé el INA, el pico llega antes del 15 de enero, las evacuaciones se sucedan de inmediato y pueda socorrerse a las familias sin que implique mayores riesgos.
Hay grupos autoevacuados, lo que significa que el jefe de familia se mantiene en la vivienda isleña pero envió a su esposa e hijos hacia el continente, por las dudas. Otros grupos familiares esperarán hasta el límite para analizar si desean o no dejar sus viviendas. “Algunos tienen los medios para quedarse en el lugar y se niegan a ser evacuados”, indicó el Prefecto Ruata respecto a cómo se toman las decisiones. A su vez, señaló que “está todo preparado para que no haya complicaciones”.
La Tosquera
El barrio La Tosquera suele ser de los primeros en tener complicaciones cuando el Paraná aumenta considerablemente su caudal. Según informó Juan Almada, Secretario de Gobierno y miembro de la Junta de Defensa Civil local, “hay seis familias que están en condiciones de ser evacuadas en cualquier momento si sube un poco más el agua”.
Se trata de diez mayores de edad y doce menores, cuyas viviendas están “al lado del bañado, son casas precarias que están sobre un cañadón”, señaló el funcionario.
La costa
Los clubes de la costa ya muestran el deterioro producto de la inundación. El Club Náutico suspendió actividades previstas en el sector del Club Viejo, donde si bien aún no entró agua, ya puede observarse que el río subió por sobre el nivel del muelle.
De la misma manera, en todos los clubes y campings la playa fue ganada por la creciente, que impide que sampedrinos y turistas cumplan con las actividades propias de la temporada.
Muchos que llegan a la ciudad se ven decepcionados porque no pueden disfrutar de una de las bellezas más imponentes de la ciudad a la que arribaron con la ilusión de mojarse los pies en el Paraná.
Las recomendaciones sobre la inmersión hablan de tomar las mayores medidas de precaución posibles y los prestadores turísticos le rezan al cristo de las profundidades para que los designios de la creciente no se cumplan y no echen a perder aún más las inversiones que ya realizaron y tenían previstos para la temporada.
Las expectativas
Si el río mantiene su comportamiento de la última semana y las lluvias no son importantes, podrá comenzar a pensarse que el pico de alerta no llegaría en San Pedro, aunque las medidas precautorias se vayan tomando de todas maneras a los fines de evitar sorpresas que compliquen.
Los medios nacionales reflejaron alertas en la zona, cuando en realidad el río mantiene el carácter de estacionario y hasta una cierta baja transitoria. En Baradero, Ramallo, San Nicolás y Rosario también extreman las medidas y aguardan lo que vendrá en los próximos días. La vecina ciudad del encuentro preparó un centro de evacuación donde ya se aloja la primera familia.
Los pescadores que viven de la actividad ven con preocupación la creciente, que disminuye la presencia normal de peces, y lo mismo sucede con los pescadores deportivos o recreativos, que podrían ver imposibilitado el desarrollo habitual de la actividad.
Las enfermedades propias de la inundación también son una amenaza. Se confirmó el primer caso de Leptospirosis (ver nota especial); el alerta por Dengue se intensifica; el miedo a víboras y otras alimañas que llegan al continente; entre otras.
Si bien hay una cierta tranquilidad respecto a cómo ha sido el comportamiento del río en otras crecientes, las autoridades extreman las medidas preventivas y procuran que la población haga su parte no tener que lamentar situaciones evitables.
