Preocupación por el “riego abusivo”
La reciente discusión legislativa en torno a la puesta en vigencia del servicio medido de agua no domiciliario, impulsó a varios productores agropecuarios de San Pedro a llevar al HCD, su preocupación por el llamado “riego abusivo” por parte de quienes emplean en sus campos sistemas de riego. La institución de San Pedro con mayor consumo de agua, utiliza casi un millón de litros mensuales. Los sistemas de riego, se llevan 3 millones de litros por hora.
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La iniciativa por parte de la Municipalidad de San Pedro de regular el uso no domiciliario del agua, tendrá un importante desafío por delante: lograr regular los pozos de agua que no están registrados por la Dirección de Servicios Sanitarios y que se utilizan para proveer agua a los sistemas de riego que existen en San Pedro.
El Jueves por la noche se realizó una reunión en el Concejo Deliberante, en la que participaron, además de la presidente del cuerpo deliberativo Norma Atrip y los presidentes de los bloques políticos, representantes de las entidades del campo y el Ingeniero Hugo Dias, Director de Servicios Sanitarios de la Municipalidad.
Edgardo Samoirague, integrante de la Sociedad Rural de San Pedro, conocedor de la realidad agropecuaria de la región, manifestó en la reunión que hay al menos 20 equipos de riesgo a lo largo de la geografía de nuestro partido. Cada uno de ellos, baña los campos con 150.000 litros de agua por hora cada vez que se encienden. Si los 20 se utilizaran al mismo tiempo, utilizarían en total 3 millones de litros de agua cada 60 minutos.
Para tener solamente un parámetro de lo que significan esos números, basta la comparación con los llamados “grandes consumidores” de nuestra ciudad.
Las tres instituciones con mayor grado de consumo de agua (todas con grandes piletas de natación y con una importantísima afluencia de público), no llegan a gastar en un mes completo de verano, lo que estas maquinarias de riego utilizan todas juntas en solo una hora. Un dato de importancia si es que el Municipio persigue verdaderamente bajar el consumo de agua.
Otro dato a tener en cuenta es que ninguna de las veinticuatro bombas que proveen de agua a la ciudad de San Pedro, bombean tanto como los equipos de riego que trabajan en los campos.
Un conocido productor de la zona, dijo a “La Opinión” que en los alrededores de su campo hay siete equipos de riego. “Cuando los prenden todos juntos me quedo sin agua para las vacas” se queja ofuscado el productor.
Es que según la teoría, el equipo de riego debe utilizarse cuando la cosecha está en estrés. Sin embargo, se estaría utilizando para humedecer los campos para plantar. “Lo están usando en forma poco responsable y encima son gente de afuera, y no dejan nada en San Pedro” nos comentaban los productores en el HCD, para agregar que “ya que van a regular el tema del agua, que se ocupen también de los sistemas de riego”.
En ese sentido, la ordenanza preparatoria que elevó al HCD el Departamento Ejecutivo Municipal, prevé en su artículo noveno que todos los pozos de agua existentes deberán llevar medidor “a partir de la detección que se haga de los mismos” y que los mismos podrán ser clausurados por la municipalidad “si comprometieran el volumen de las napas correspondientes de acuerdo a la zona”. Sin embargo, en el texto del citado proyecto, no se hace ninguna mención específica en relación a los sistemas de riego. El presidente de Federación Agraria San Pedro, comentó en ese sentido, que a quienes poseen esos sistemas de riego, “el negocio les da para tanto que no van a tener problemas en pagar”.
El desafío
Si la ordenanza para la regulación del consumo de agua resulta efectivamente sancionada (cosa que se descuenta), el Ejecutivo Municipal deberá poner a raya a quienes utilizan los sistemas de riego en forma abusiva. Situación que se descuenta será delicada no solamente por la fuerte inversión que requiere la compra de estos equipos, sino porque la implementación de medidores de agua en los campos que los utilizan, traerá aparejado un notable incremento de los costos para aquellos que han invertido en el sistema.
Por ese motivo, la cuestión no acabará en lograr detener el uso abusivo de los aparatos de riego, sino que el verdadero desafío consistirá en lograr “blanquear” cada uno de los pozos y las máquinas extractoras de agua.
En ese sentido, durante la reunión del pasado Jueves, se trabajó sobre un expediente confeccionado por la Secretaría de Producción de la Municipalidad, con varias denuncias que serán remitidas en los próximos días a la Autoridad del Agua de la Provincia de Buenos Aires.
