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En la tarde del sábado un insistente llamado a la puerta interrumpió la tranquilidad de Eduardo Roberto Iturbe, “Pototo” quien al atender se encontró con una mujer y su hija, que solicitaron al anciano la posibilidad de utilizar su baño para la pequeña. Cuando se retiraron, Pototo constató que de entre sus pertenencias le faltaban 730 pesos, documentos “y otras cositas más”, según relató a este medio.
El histórico heladero contó que accedió al pedido y acompañó hasta el lugar a la menor. Al regresar, la madre solicitó que le facilitara un trapo húmedo para limpiar los zapatos de la niña, a lo que no pudo negarse.
Luego la mujer quiso nuevamente mojar el trapo, a lo que el dueño de casa volvió a acceder, tras lo que finalmente ambas abandonaron el domicilio, momento en que Pototo notó que le habían robado.
Hechos similares ya fueron denunciados por los vecinos de la ciudad en otras ocasiones por lo que se trataría de un accionar “común” esto de utilizar a la propia hija para engañar y acceder a diferentes viviendas por parte de una mujer con las mismas características.
