“Por el juego en San Pedro se están destruyendo familias enteras”
La modalidad no es nueva y cada vez son más los lugares donde se juega de manera clandestina. Es una problemática que no decrece y afecta a muchas familias. Mientras tanto, en la provincia analizan proyectos de ley para enfrentar el problema y los grupos de autoayuda convocan.
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Los jugadores compulsivos o ludópatas padecen una enfermedad prácticamente incurable, comparada con el alcoholismo y la drogadicción. Pierden el control de su vida, no ven a su familia, no concurren al trabajo y hasta se involucran en diversos ilícitos con el solo fin de obtener dinero para apostar.
Todas estas situaciones se reflejan en lo que padece una familia sampedrina en la que uno de sus integrantes piensa sólo en apostar y jugar, no existe otra cosa en su vida que el juego, “la maquinita” como le llaman.
La Opinión recibió a la familia de un conocido vecino que hasta no hace mucho tiempo tuvo un comercio céntrico. El problema es que concurre todos los mediodías a jugar a las ruletas que un supuesto cyber posee en forma clandestina en el centro de la ciudad.
“El jugó siempre pero desde hace unos meses juega mucho más y no puede parar, no sabemos qué hacer. Nunca hemos podido tratar su problema, evidentemente él no es conciente del dinero que pierde cada día pero nosotros sí. Plata que tiene, plata que se la juega”, explicó uno de los familiares y agregó: “Su adicción es terrible, se destruye solo y tenemos miedo que termine mal”.
Lo más grave del caso es que en el entorno saben y conocen los detalles de los lugares en donde juega y apuesta, pero sienten que nada pueden hacer, que la impotencia los acorraló y por eso recurrieron a los medios como última alternativa. Ni siquiera se molestaron en ir a la Comisaría o la Fiscalía, ya que los lugares donde funcionan estas ruletas son los mismos de siempre, pero el que utiliza este vecino a diario está en pleno centro, ante la vista de todos, pero nadie interviene, ni la policía, ni la Fiscalía, ni las autoridades municipales.
Más allá de los controles, la ludopatía necesita tratamiento específico en grupos especiales y acompañamiento de la familia. Existen incluso asociaciones de ex jugadores compulsivos que se ocupan del asesoramiento.
El cyber sin control
Si este supuesto cyber se dedica al juego clandestino es una severa irregularidad que se comete y se repite en la ciudad, pero también es difícil detectarlo y la única manera de hacerlo es contar con pruebas y relatos en concreto.
“Esto es muy grave, porque hemos ido al lugar simulando querer jugar y es mucha la gente que concurre. Existen situaciones donde hay personas apostando y jugando, y a su lado hay un jovencito chateando o utilizando internet que seguramente ve y aprende. Algo tienen que hacer las autoridades, hay que acabar con todo esto. Por el juego en San Pedro se están destruyendo familias enteras”.
Es bueno recordar que hace pocas semanas atrás se habilitó un cyber ubicado sobre la calle Belgrano que según algunos concurrentes permitía las apuestas clandestinas. En este caso no se trata del mismo lugar pero no se encuentra muy lejos de allí. Será cuestión de que las autoridades quieran y puedan investigar y dar con esta modalidad que siempre fue de la mano de distintos sectores vinculados al poder.
Registro de ludópatas y grupos de autoayuda
La Legislatura provincial tiene en debate una iniciativa que propone la creación de un Registro Provincial de Ludópatas, para restringir el ingreso a las salas de juegos atender a los que padecen la enfermedad y prohibir la presencia de cajeros automáticos en el interior de ese tipo de locales.
El proyecto, redactado por los diputados de la Coalición Cívica Maricel Etchecoin Moro y Franco La Porta, tiene media sanción de la Cámara baja y dictamen favorable de la comisión de Adicciones del Senado.
“La inclusión en el Registro debe ser realizada por propia petición del interesado y tendrá carácter irrevocable”, dice el proyecto. La permanencia en el Registro tendrá una duración de 5 años que podrá renovarse a pedido del interesado.
Además, establece la obligatoriedad de exhibir en forma visible en la entrada de esos lugares un cartel con la leyenda: “El juego compulsivo es un problema de salud”, y la creación del “Día sin juego”, en cuya semana deberán organizarse actividades de prevención, información y lugares de tratamiento de la Ludopatía.
En Argentina hay diversas asociaciones que contribuyen al tratamiento de la enfermedad. Entre ellas, la más importante es Jugadores Anónimos que, a semejanza de otros grupos de autoayuda para adictos, se reúnen personas que pasaron por la misma situación y comparten experiencias vividas con la patología. Desarrollan un programa de recuperación, en el que además de compartir relatos de las propias experiencias elaboran compromisos para reconocer la problemática en sí mismos y contribuir a su resolución, teniendo en cuenta fundamentalmente el daño que se produce en los otros a raíz de la patología. Además, mantienen reuniones abiertas a la comunidad, para que cualquiera que esté interesado en el tema pueda acercarse, lo que sirve también como el primer paso para familiares o amigos de aquellos que tienen la adicción al juego que deseen ayudarlo y no saben cómo.
Las reuniones más cercanas a San Pedro de este grupo se desarrollan en Pergamino, en la iglesia La Merced, ubicada frente a la plaza central, frente a la Municipalidad. El grupo no tiene tendencias religiosas de ningún tipo.
