Polémica por cerco electrificado en tejido que divide una casa y la escuela 10
Dueños de una vivienda cuyo patio linda con el de la escuela, donde juegan los chicos, colocaron el sistema detrás del tejido, luego de sufrir robos en su propiedad. Padres de alumnos que concurren a esa escuela manifestaron su preocupación por el tema. La Dirección del colegio les informó la situación, que es legal en la medida en que se cumplan una serie de medidas de seguridad.
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Este jueves, padres de alumos de la escuela 10 se comunicaron con La Opinión para dar a conocer una inquietud que surgió en los últimos días, cuando fueron informados acerca de la colocacón de un cerco perimetral electrificado detrás del tejido que divide el patio escolar y el de una vivienda familiar.
Los padres que se comunicaron con este medio comentaron que hubo algunas descargas en nños que intentaron cruzar hacia la casa vecina cuando se les fue una pelota con la que jugaban, y dieron cuenta de que la Dirección del establecimiento les informó las precauciones que deben tomarse.
Desde la escuela, la Directora Adriana Bastía explicó a La Opinión la situación y aseguró que consultó al Consejo Escolar y que les avisó a los padres. "La vecina de al lado del patio interno puso un boyero porque han sido asaltados y por seguridad de ellos, pero está alejado del tejido que divide el colegio del terreno, que tiene enredadera y otras plantas", señaló.
"La señora en la parte interna de su terreno puso su boyero por seguridad. Está colocado reglamentariamente y entendemos que en el horario escolar está desconectado. A los padres y a los chicos les hemos advertido preventivamente para que no crucen o toquen con un palo ni nada, hemos sido precavidos", aseguró Bastía.
El cerco eléctrificado es una sistema de seguridad que consta de un hilo de acero que provoca una descarga ante el contacto con humanos o animales. La "patada" repele a quien intenta cruzar la zona donde está ubicada, sin producirle daño.
Las empresas de colocación de estos equipos sostiene que están homolgados y que es legal, aunque aclaran que deben cumplir con una serie de medidas de seguridad obligatorias como la instalación a más de dos metros de altura y colocar señales de advertencia legibles y a la vista.
Al funcionar con muy bajo amperaje, la intensidad de la corriente eléctrica que transporta y que provoca la descarga no implica riesgo de electrocución. Quienes conocen el sistema señalan, aun así, que es clave advertir a personas con marcapasos o a niños de corta edad.
De la misma manera, recomiendan no instalar electrificadores para uso ganadero, como los denominados “boyeros”, ya que no cumplen con las normas exigidas para los “cercos de seguridad”, que por lo gerenal están asociados a alarmas.
