Polémica por un desalojo en Las Canaletas
Un fallo judicial ordenó el desalojo de un terreno en el barrio Las Canaletas, donde vive una mujer con tres hijos en una casilla de las incluidas en un programa de emergencia por inundaciones. La propietaria del predio lo compró a su antigua dueña y quiere la restitución. Los vecinos se oponen a la orden de la Justicia.
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Gladys Revol tiene un fallo en su contra que la obliga a desalojar una casilla que habita en la calle Juan Ismael Jiménez al 885, en el barrio Las Canaletas, donde habita hace unos seis años y que tiene una propietaria que solicitó a la Justicia su restitución.
El Juzgado de Paz recibió la notificación del desalojo y se encontró con la resistencia de la joven, que habita la casilla junto a sus tres hijos y recibió el apoyo de los vecinos, que organizaron manifestaciones en la entrada del terreno para evitar que se haga efectiva la orden.
La propietaria del terreno es Celia Cabrera, quien compró el terreno a la señora Elsa Noemí Salas, originaria habitante del predio, que tenía una casa de material en el fondo y la casilla en el frente, otorgada por el Gobierno del ex Intendente Pángaro mediante el “Plan por la Recuperación de la Ribera” que además de reformas en viviendas y construcción de casillas terraplenó las zonas inudables de Bajo Puerto y Canaletas llevando el pavimento..
Revol asegura que vive allí porque Salas le cedió la casilla a cambio de cuidados, que la mujer de avanzada edad y problemas de salud necesitaba. La familia que ostenta títulos de propiedad y obtuvo el fallo judicial señaló que eran ellos quienes se ocupaban de la señora y confirmaron que la joven estaba allí gracias a un “préstamo” de la antigua dueña.
Los vecinos pusieron en duda las formas en las que Cabrera adquirió el terreno y obtuvo su escritura, ya que ellos mismos están en condiciones precarias respecto al título de propiedad, a pesar de que habitan la zona desde hace varias décadas.
El fallo está firme y tiene como basamento la documentación que obra en poder de Celia Cabrera, a la que La Opinión tuvo acceso. Allí se detallan expedientes que señalan que el 31 de octubre de 1991, cuando Mario Barbieri era intendente en reemplazo de Juan José Sánchez, Elsa Salas compró el terreno a través de la declaración de interés social de la tierra. Por ello pagó 4.500.000 australes más 250.000 correspondientes a los gastos de mensura. El 21 de noviembre de 2000 obtuvo su escritura.
En 2006 vendió el terreno a Celia Cabrera, mediante un boleto de compra venta precario. En 2008 firmó un poder especial a nombre de José Luis Pan para que Cabrera pudiera realizar los trámites de escrituración a su nombre, que finalizó el 21 de octubre de 2010, un año y medio después de la muerte de Salas.
El abogado Valentín Mastrángelo, como parte de la cooperativa Fénix que trabaja en la de Las Canaletas, se acercó para asesorar a Revol.
Señaló que puede haber “vicios de nulidad” porque “habrá que ver si la señora (Salas) estaba en sus cabales y en plena conciencia cuando firmó la venta”, ya que tenía problemas de salud relacionados con una adicción al alcohol.
De todas maneras, el poder especial que delegó Salas fue realizado mediante escribano público, con la firma de la Dra. Gasparín.
El concejal Carlos Casini y su compañero de bloque Damián Mosquera se acercaron a interiorizarse del tema. El Servicio Local de Protección y Promoción de los derechos del niño deberá tomar intervención ya que Gladys Revol no tiene dónde ir con sus hijos.
Cabrera manifestó su intención de ceder la casilla para que Revol la traslade a donde desee, pero aún no hubo novedades.
