Polémica por acusación a inspectores
El lunes, un hombre fue al Municipio a hablar con funcionarios porque su hija le contó que al volver del trabajo fue acosada por tres trabajadores del área de Inspección. El martes hubo una reunión entre las partes y los empleados dieron su versión. Fue a pocos días de que Guacone dijera que “no se puede defender lo indefendible”, en alusión a lo que sucede en Protección Ciudadana. Hubo denuncia en la Comisaría.
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La historia tomó estado público cuando el lunes por la mañana un hombre llegó a la Municipalidad y se entrevistó con un funcionario del gabinete, a quien puso en conocimiento de que quería exponer que su hija había sido acosada por parte de tres inspectores de tránsito el sábado por la madrugada.
Según el relato de este hombre en la Municipalidad, los trabajadores de Protección Ciudadana habrían abordado a su hija, la habrían manoseado e intentado subir al vehículo, “con un fuerte aroma etílico que emanaba de sus bocas”.
Ello causó un verdadero revuelo en el Municipio y todos los responsables del área tomaron cartas en el asunto para profundizar su conocimiento respecto del tema. Le recomendaron al padre de la joven que asentara la denuncia en Fiscalía y que hiciera lo propio en una exposición civil en la Secretaría de Gobierno, para dejar detalles del auto, patente y la descripción de los presuntos autores del hecho.
Ayer martes, pasadas las 19.00, se presentó en la Comisaría, tras una reunión entre las partes. En realidad, fueron dos visitas a la casa de la presunta víctima, empleada de un reconocido hotel de la ciudad.
De esas entrevistas participaron por un lado el Jefe de Tránsito Diego Molina junto al inspector Diego Belessi, uno de los señalados por la mujer; y por el otro, Rodolfo “Chacha” Romero, otro de los sindicados en el caso, y su esposa, de acuerdo a lo que ambos informaron a La Opinión.
Dos versiones, acaso tres
La primera versión de los hechos es la que el padre de la joven llevó a la Municipalidad y expuso de manera oral ante un funcionario del gabinete, la del acoso por parte de tres inspectores “con aroma etílico”.
La segunda es la que la mujer expresó ante su padre y los inspectores acusados, más el jefe del área. Faltó el tercer inspector que esa noche estaba en el Volkswagen Gol Trend blanco de Protección Ciudadana: Gustavo “Poroto” Gómez. Como puede apreciarse, los tres son “nombres conocidos”, sobre todo en la Justicia.
Esa segunda versión indica que la joven iba en moto por Pellegrini, pasó en rojo el semáforo de Caseros y fue perseguida por el móvil de inspección. Una vez cerca suyo, Gómez habría sido quien le habló, aunque lo habría hecho de manera soez, con gritos e insultos. De ello habla la denuncia.
La joven, ante los inspectores, habría señalado que quizás “se equivocó” en algo de lo que le dijo en primera instancia a su padre, por ello habría provocado en él una reacción indeseada.
La tercera versión es la que Belessi y Romero le contaron a La Opinión. Coincidieron en que todo empezó con el cruce en rojo del semáforo, aunque negaron persecución.
Señalaron que la abordaron en la marcha y que Romero le pidió que se detenga, que no lo hizo y siguió. No negaron ni confirmaron los insultos de Gómez. Indicaron que volvieron a cruzarse con la moto en la esquina de Mitre y Chacabuco, donde la joven iba acompañada por un muchacho.
Relataron que allí hubo un cruce verbal con “Poroto” Gómez ,quien habría ratificado los insultos de la primera vez que se encontraron.
En Protección Ciudadana, el tema fue comidilla. También en el Municipio y en la Policía, donde a los agentes les cuesta un poco salir a cumplir los operativos de nocturnidad con los empleados del área, quienes cargan sobre sí diversos tipos de denuncias.
“Lo indefendible”
El problema con Inspección sigue, más allá de este caso. Silva ordenó que los trabajadores que están en la calle tengan base en Cultura, mientras aguardan el traslado a la escuela Agropecuaria. “Ya están los materiales para que empiece a trasladarse el fin de semana que viene”, aseguró a La Opinión el Secretario de Gobierno.
“Estamos en mejoras de esa dependencia, obviamente es un lugar que tiene una problemática”, reconoció el Intendente Guacone. “No se puede defender lo indefendible, cuando hay irregularidades hay que poner el pecho, arremangarse y tratar de mejorar”, agregó.
“He bajado la línea al Dr. Silva y a Personal, yo no tengo compromisos absolutamente con nadie, donde haya que cumplir un horario y no se cumple, que firmen la amonestación, todo tipo de irregularidades va a tener su castigo”, aseguró.
Al cierre de esta edición, Romero y Belessi evaluaban pedir su traslado a otra dependencia municipal, que podría ser el Corralón. Argumentarían estar cansados de ser “siempre los señalados ante cualquier cosa que ocurra”. Se trata de los inspectores del caso Maxi Espíndola. El otro, Gómez, había sido denunciado por abuso sexual el año pasado y abuso de armas hace quince días.
