Podrían desalojar dos de las tres manzanas privadas usurpadas
Cuando hay nuevas denuncias contra la instigación, que se suman a la realizada por el Municipio contra los concejales Pando y Secchi y el empleado municipal Hugo Albouy, trascendió que el Juzgado de Garantías habría ordenado el desalojo no violento de dos de los terrenos tomados. Ahora, todo queda a la espera de que el Fiscal Marcelo Manso libre las actuaciones correspondientes. Además, habrían denegado el pedido de desalojo en otro de los predios privados ocupados.
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Las usurpaciones de terrenos privados suscitadas hace diez días provocaron un ruido político que ensordeció toda la situación luego de que el Director de Asesoría Letrada municipal Daniel Porta efectuara una denuncia apoyada en cuatro exposiciones civiles de vecinos que señalaron a los concejales Martín Pando y Víctor Secchi y al empleado municipal Hugo Albouy, esposo de la ex Secretaria de Desarrollo Humano Marta Perret de instigar la toma masiva de terreno y prometer ayuda para su realización.
Todo ello fue el jueves. El mismo día, dos abogados que representan a propietarios de los terrenos ocupados también estaban en la Fiscalía para radicar la denuncia, aportar pruebas, testimonios y hacer el correspondiente pedido de desalojo y reposición del bien inmueble a sus dueños.
El viernes, el Fiscal Marcelo Manso hizo el pedido de desalojo al Juzgado de Garantía de San Nicolás interviniente. Trascendió que en la jornada de ayer, el Juzgado de turno habría hecho lugar al pedido de los letrados para dos de tres de los terrenos usurpados, aunque con la salvedad de que no debería haber instancia violenta alguna y que el proceso debe ser pacífico, con mediación para con las familias, para evitar llegar al uso de la fuerza pública para hacer efectiva la orden judicial.
Desde la fiscalía local, Manso confirmó que hizo el pedido aunque nada dijo respecto a la orden que habría dispuesto el Juzgado. Las fuentes consultadas que conocen el funcionamiento de los procesos judiciales de estas características coinciden en señalar que cuando un Juez establece ese tipo de medidas todo queda a la espera de que el Fiscal interviniente libre las actuaciones. “En el conurbano están acostumbrados a cientos de expedientes diarios, puede que salga una medida de este tipo por parte de un Juez pero que los fiscales tarden unos días incluso en enterarse”, señalan y recuerdan que Manso viene de San Martín, en el centro norte del Gran Buenos Aires.
Los letrados que patrocinan a los damnificados por la toma masiva aguardan expectantes que haya notificación oficial sobre la novedad, lo mismo que desde la Municipalidad, donde siguen de cerca, al menos desde el punto de vista judicial, la situación.
Más denuncias
contra Pando y Secchi
El viernes se presentó en Fiscalía una de las personas que prestó su testimonio en exposición civil al Municipio. Ante el Ministerio Público Fiscal ratificó sus dichos, donde manifestó que a raíz de un problema habitacional que la asiste “se acercó al bloque de concejales de la Municipalidad de San Pedro, donde fue atendida por el Sr. Secchi, Víctor y el Sr. Pando, Martín, los cuales le manifestaron que no podían solucionar su problema, pero si ella se animaba le ofrecieron usurpar un terreno fiscal”. Ese testimonio fue hecho bajo identidad reservada.
De la misma manera, en la jornada de hoy iban tres personas más. Así lo informó el Dr. Porta, quien señaló que “fueron hoy (por ayer) pero el Fiscal estaba en San Nicolás y les quería tomar el testimonio él; los va a tomar como denuncia”.
Trascendió que se trata de tres mujeres que al igual que el testigo de identidad reservada no están en situación de toma, como los otros tres que expusieron en la Municipalidad y, de esa manera, se autoincriminaron en la causa por delito de usurpación que iniciaron los propietarios de los terrenos.
Los testimonios
La Opinión corroboró que los testimonios de las cuatro personas que se presentaron tienen semejanzas que despertaron sospechas sobre su verosimilitud.
Uno de los testimonios señala que “hace 15 días concurrieron a su domicilo el Sr. Martín Pando y el Sr. Albouy Hugo en una camioneta blanca”, que le manifestaron que “estaban en conocimiento de su problema habitacional” y que había “un terreno baldío propiedad del municipio el cual podían tomar”.
Detalla que “el 18 de septiembre a las 11.30, junto con sus vecinos se reunieron” en una esquina cercana al predio a tomar, “donde también se encontraban el Sr. Pando, el Sr. Arbouy y el Sr. Secchi, donde dichas personas le manifestaron de meterse en el terreno” y que “lo hicieran de noche”.
A las 23.00 estaban allí, aunque “dichas personas (los concejales) no cumplieron con la promesa y no aparecieron más”.
Otro testimonio cuenta que mantuvo con los tres citados una reunión en otros terrenos, más alejados de la zona donde se produjeron cinco tomas masivas en pocos días, donde recibieron promesas de “terrenos para vivir y materiales”.
Otro de los testimonios presentados señala que el 14 de septiembre recibió la visita de “un auto color gris” con los tres denunciados, y que “le manifestaron que podía ocupar un terreno municipal”, con la ubicación precisa.
Todos desmienten
Ante la denuncia y los testimonios, los tres señalados negaron su participación, acusaron una “movida política” y desmintieron a los testigos. Pando dijo que no tiene “vínculo con Albouy” y dijo que se enteró de la toma cuando fue “a tomar unos mates con un amigo en el barrio El Caserito”.
Secchi dijo que no participó de ninguna reunión y Albouy estaba de vacaciones en Puerto Madryn y dijo no saber nada de lo ocurrido.
Martín Pando fue el más duro. Dijo que “lo de Guacone es vergonzoso” y que “cuando fue Concejal durante dos años no hizo nada, iba al Concejo a cebar mates y calentar sillas”. De la misma manera, disparó contra el Secretario de Desarrollo Humano: “Gustavo Díaz participó de las internas con Germán López y cuando nosotros ganamos se nos chupó como una sabandija (sic) solamente para ver si podía rasguñar algo porque estaba muerto de hambre. Es un panqueque”.
Además, publicó una solicitada (ver página 7) en la que repudia y condena “a quienes promuevan, instiguen o lleven a cabo el delito de usurpación de la propiedad” y ratifica sus críticas al Gobierno de Guacone, a cuyos integrantes calificó de “siniestros personajes” y acusó de impulsar las exposiciones que testimonian en su contra.
Convencidos que no convencen
En el Municipio están convencidos que las cosas fueron tal como las relatan las exposiciones civiles, y deslizan que la misma operatoria se habría producido en el asentamiento de la calle Saavedra al fondo, donde está el terreno destinado al barrio “Profesor Mario”.
Sin embargo, el trasfondo político de la cuestión implica la necesidad de dar pasos lentos para no pisar en falso, cosa que las autoridades locales no han hecho.
Para los que miran desde afuera se trata de una interna más de las tantas que surgieron en el Gobierno municipal desde que Barbieri se fue y Guacone decidió hacer su propio camino, desoyendo los destinos planificados por el ahora Diputado Nacional.
A su vez, la disputa política ganó el escenario y queda la sensación de que el Gobierno está dispuesto a pisar cabezas sin miramientos para ganar terreno. “Olor político”, dijo Secchi; “es un armado para la prensa, para hacer ruido en los medios”, dijo Pando.
Todo huele mal y las versiones de uno y otros no coinciden. Tampoco se ha visto una voluntad unificada para considerar lo sucedido como un problema a resolver de manera conjunta. Para colmar la indignación, la escuela Nº 47 fue nuevamente destrozada en el mismo barrio de las usurpaciones y con la sospecha de una actitud pasiva de quienes desde el CIC están a sólo 60 pasos de la misma y con una casilla que hasta el lunes albergaba a un efectivo policial.
El resto, lo dirimirá la Justicia, que tiene en sus manos los testimonios y deberá investigar como corresponde el grado de verosimilitud que los sustenta. Así las cosas, el futuro político de la ciudad estará signado por una situación que trasciende el mero universo político y pone en juego el erario público, que deberá hacerse cargo de las erogaciones que correspondan para atender una trama para la que, a la luz de las evidencias, no estaban preparados.
