Planifican la asistencia que se brindará ante posibles evacuaciones
El Río Paraná continúa creciendo a un ritmo sostenido y se observa con expectativa el comportamiento de las aguas sobre todo aguardando el pico máximo, que según se adelantó, pasará por la costa local en la tercera semana de este mes. Ayer, integrantes de Defensa Civil recorrieron la zona de islas para tomar contacto con las familias que podrían ser evacuadas si la creciente supera los 3.40 metros.
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Los sampedrinos que en la última semana hayan recorrido la zona de la costa, seguramente habrán notado que la creciente que experimenta el Río Paraná está llegando paulatinamente y las mediciones que cada dos horas toma el personal de la Prefectura local, dan cuenta de esta situación. En una semana el Paraná, frente a nuestras costas, experimentó una creciente de 50 centímetros y sostenidamente, con el paso de los días estos registros experimentan variaciones. Los informes suministrados por el Instituto Nacional del Agua indican que el pico máximo se medirá entre el 20 y 23 de Marzo donde según los pronósticos, se alcanzará una altura que no superaría los 3.10 metros.
Pero, otros factores climáticos, como por ejemplo una sudestada, podrían variar estas estimaciones, incluso poniendo en alerta de evacuación a pobladores isleños. Esta medida se pondrá rápidamente en marcha si se alcanza los 3.40 metros.
El Prefecto Sergio Jesús Claro indicó que se están tomando las previsiones necesarias para no ser sorprendidos por la creciente, sobre todo con los pobladores de la isla con quienes se tiene un contacto permanente.
En caso de tener que determinarse una evacuación y según un relevamiento preliminar, entre 12 y 16 familias deberían ser las primeras en abandonar sus viviendas por tener sus casas edificadas muy cerca de la costa.
Actualmente, en la isla viven 34 grupos familiares, unas 160 personas entre mayores y menores. Un dato importante indica que el 80% cuenta con embarcaciones propias y que ante cualquier indicativo de alerta podrían autoevacuarse.
En la jornada de ayer integrantes de Defensa Civil recorrieron las zonas de mayor riesgo y se adelantó que se aceitaron los mecanismos de asistencia a los que se tendrá que recurrir si el río sigue creciendo.
Por su parte los productores ganaderos continúan trasladando hacia el continente la hacienda para no sufrir graves pérdidas. Según estimaciones, unas 25.000 cabezas de ganado deberán ser reubicadas en campos.
