Así piensan en el Consejo Consultivo sobre el futuro de San Pedro
El organismo cumple con los pasos previstos en la ordenanza y ya tiene el borrador del Plan Estratégico Productivo de San Pedro. Se trata de la planificación de los lineamientos que permitan establecer criteriosamente qué puede hacerse y dónde en todo el territorio del partido. Areas turísticas, industriales, agrícolas, de servicios y urbanas fueron redefinidas.
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Uno de los pasos más importantes para el debate del San Pedro que queremos para el futuro llega a su etapa culminante, tras una ardua tarea del Consejo Consultivo, organismo creado por ordenanza para comenzar la formulación de los lineamientos que permitan direccionar objetivos de desarrollo estratégico.
En menos de un año desde la conformación de las comisiones y la Junta Promotora, el lunes hubo una última reunión de los participantes activos en la que expusieron el último borrador del Plan Estratégico, que será discutido abiertamente al público en plenario, sobre fines de agosto o principios de septiembre.
La Opinión, único medio presente en esa reunión, tuvo acceso en exclusiva a los detalles del borrador, que será presentado en conferencia de prensa en los próximos días para ponerlo a disposición de la comunidad, de manera tal que todos puedan analizarlo para ir a debatir al plenario.
Las áreas
para el desarrollo
El proyecto define seis áreas en las que divide todo el partido de San Pedro, para establecer claramente las reglas de juego para el desarrollo, de acuerdo a las potencialidades y deficiencias de cada zona respecto a las posibilidades.
El área urbana (rosa en las imágenes que acompañan esta página y la tapa de La Opinión) es la destinada a asentamientos humanos intensivos, con el objetivo de desarrollo de usos relacionados principalmente con “residencia, esparcimiento, actividades terciarias y secundarias compatibles”, según definieron en el Consejo Consultivo, cuya voz cantante en la reunión fue la arquitecta Ana Grande, alma mater de la ordenanza de uso y ocupación del suelo de 1984, la famosa San Pedro 2000.
El área de “equipamiento y servicios” (marcadas con lila) está destinada a la localización de “usos que sirven al conjunto urbano y/o regional y que contribuyen a mejorar la funcionalidad de aquellos”.
El de “equipamiento específico” son las que están vinculadas con actividades secundarias, transporte, comunicaciones, energía, defensa y seguridad, etc. y “se desarrollan en zonas o sectores destinados a los mismos en forma exclusiva o en los que resultan absolutamente preponderantes”. En la imagen de tapa, está marcada como tal la estación de rebaje eléctrica ubicada en Ruta 191.
La denominada área complementaria es la definida como zona de transición urbano-rural, en las que “se delimiten zonas destinadas a reserva para ensanche del área urbana o de sus partes constitutivas, y a otros usos específicos”. Son los bordes de la ruta.
La delimitada como rural es la “destinada a emplazamiento de usos relacionados con la producción agropecuaria, intensiva y extensiva, forestal, minera y otros”. Industrial-agroindustrial y de desarrollo turística completan el cuadro, con los colores amarillo y verde, respectivamente.
Tres puntas
para el análisis
El borrador dispone de tres grandes mapas de análisis detallado, que son los que ilustran esta página.
El primero de ellos, correspondiente a la zona que va desde San Pedro hacia las localidades de Vuelta de Obligado y Gobernador Castro, muestra una clara delimitación turística, anclada en la ordenanza 5.444 que versa sobre el tema.
Prevé un área de equipamientos y servicios agropecuarios, sobre la franja urbana de Gobernador Castro. “Hay muchos proyectos turísticos relacionados con chacras y estancias, que es el gran potencial de la zona”, explicaron. El Plan prevé la creación de un puerto turístico en Vuelta de Obligado.
El plano correspondiente a Pueblo Doyle y Vuelta de Obligado establece un área agroindustrial bien definida, sobre la Ruta 191, antes del cruce de las vías del Ferrocarril Belgrano, donde comienza la zona urbana, que en el proyecto se extiende hasta la segunda localidad, con la proyección de que en algún momento ambas se unirán a través de la urbanización.
Prevé también un espacio de equipamientos y servicio frente a Doyle, y una extensa zona de desarrollo turístico que atraviesa el arroyo Burgos y el paraje Beladrich.
El más ambicioso, sin duda, es el área industrial planificada, donde se nota la influencia del pensamiento al respecto de Alejandro Bennazar, con vasta experiencia en ese tipo de temas y negocios en zonas como Pilar, Tigre o Escobar.
Se trata de un área que comienza en Arcor y se extiende hacia Río Tala por la Ruta 1001, con el Paraná como ventaja comparativa, con el puerto local, la terminal portuaria y el sueño de una subzona franca, puerto de transferencia, astilleros y areneras.
Allí hay ventajas como la hidrovía y las dos rutas (9 y 1001), y la presencia de la mayoría de las industrias locales, desde Papel Prensa a Prear, pasando por Marítima Heinlein y Corblock.
Invitación al debate
Desde el Consejo Consultivo destacaron la necesidad de que las instituciones y la población en general “se comprometan a participar y a asumir un rol protagónico” en lo que resta del debate.
“Se puso en evidencia la necesidad de repensar lineamientos estratégicos y proyectos para San Pedro que incorporasen la dimensión del partido desde una perspectiva integral y coherente con la identidad territorial de un partido en crecimiento, abierto e interconectado”, señalaron.
Luego del plenario, le toca su parte al Concejo Deliberante, que debe comenzar a trabajar en las normas de uso. La tarea de ambos tiene como objetivo la conformación de “un conjunto de pautas y disposiciones normativas que orienten las decisiones y acciones del sector público y encaucen las del sector privado”, tal como explicita la ley de ordenamiento provincial.
La misma ley recuerda que esos objetivos deben ser “reajustables en función de los cambios no previstos, que experimente la realidad sobre la que se actúa”. Para no olvidar, por las dudas.
