Piñas, insultos y quemaduras en la cocina de la Municipalidad
Parece mentira que cuando por un lado se intentaba solucionar el presente de cinco trabajadores de Protección Ciudadana, un empleado municipal y el dirigente sindical Marcelo Marelli protagonizaron una reyerta en el edificio público que terminó con lesiones de quemaduras sobre Marelli. La Municipalidad no descansa.
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Poco le queda de “Palacio” a la Municipalidad. Cuesta describir de esa manera al edificio que en las últimas semanas parece albergar fantasmas, acumula irregularidades y completa su panorama con un empleado municipal que golpeó y quemó a un sindicalista.
El blanco de las agresiones fue el Secretario General de ATE Marcelo Marelli y el agresor Javier Chipolini, quien se desempeña como sereno del excorreo, sito en la intersección de las calles Salta y Arnaldo.
El hecho se registró el pasado miércoles y contó con características algo extrañas para quienes siguieron el caso. Según contó Marelli, tras radicar la denuncia, él se encontraba en la cocina de la Municipalidad, saludó a Chipolini, le aconsejó que se fuera a dormir para descansar y éste comenzó a agredirlo físicamente, sin explicar el porqué de sus actos.
El representante de los trabajadores de ATE describió la situación como “inesperada e inusitada”, y aseguró que tras hacerle un comentario al empleado municipal éste le dijo: “A mi no me vas a forrear” y le pegó. Al recibir uno de los golpes en la cara Marelli cayó sobre la cocina, se volcó los cinco litros de café que ya estaban preparados para distribuir entre los trabajadores y recibió otro golpe en el rostro cuando intentaba levantarse y hacer pie en un piso resbaladizo, producto del líquido esparcido.
Según las declaraciones de Marelli, Chipolini quiso seguir con las agresiones en la puerta de la Municipalidad cuando el sindicalista intentaba salir y dirigirse rápidamente al Hospital para ser atendido ya que se “quemaba vivo”.
En el nosocomio Marelli recibió las primeras curaciones. Cubrieron su brazo derecho con un importante vendaje y en el izquierdo taparon algunas quemaduras con una gasa. Además de las heridas cubiertas y visibles, el delegado de ATE informó que tiene el 29 por ciento de su cuerpo quemado y que la recuperación demandará más de tres semanas. A raíz de las características de las heridas la causa se caratuló como “heridas graves”.
Mientras Marelli se dirigía al hospital, a una cuadra de distancia, Chipolini se presentaba en la comisaría para indicar que había golpeado al sindicalista y se responsabilizaba por lo sucedido.
Por su parte Marelli también realizó la denuncia correspondiente. Al salir de la comisaría dialogó con La Opinión y pidió públicamente que el Intendente Pablo Guacone tome cartas en el asunto. “El Municipio no puede tener patovicas, para eso tenemos policías”, indicó Marelli haciendo referencia a actividades extras que viene realizando Chipolini desde hace un tiempo. Además, aseguró que “ésta no es la primera vez que protagoniza un hecho de estas características”, y citó varios ejemplos entre ellos una importante agresión al Doctor Fariña, de la que poco se conoció.
Según reconoció Marelli nunca tuvo problemas con su agresor y hasta el día del incidente siempre mantuvo una buena relación que culminó el pasado miércoles y que, muy difícilmente, vuelva a componerse. A raíz del incidente el delegado de ATE no pudo asistir a un importante congreso que tuvo lugar en Mar del Plata.
Solución al conflicto
Tras la medida de fuerza que protagonizaron los empleados de la delegación municipal de Santa Lucía, en reclamo por la tardanza en la entrega de ropa de trabajo, el gobierno municipal llegó con los elementos solicitados y dio fin a un conflicto que duró pocas horas.
Marelli informó que esta semana se comenzará a entregar la indumentaria que ya había sido comprada por el corralón y que nunca había llegado a manos de los trabajadores. Este conflicto ya se había presentando el año pasado cuando de las cuatro mudas que debían entregar sólo entregaron una.
