Pese a todos los conflictos subió la recaudación fiscal
Comparando el mes de Febrero de 2008 con 2009, la recaudación de la jurisdicción San Pedro aumentó de 5.700.000 pesos a 7.200.000. De 2004 a 2007, el crecimiento en materia impositiva ratifica que el modelo económico pasaba por su mejor momento hasta que estalló el conflicto del campo. La AFIP puso en marcha un sistema de sorteos para los consumidores.
Mientras una nueva versión del “Loteriva” gana el entusiasmo de los consumidores para exigir facturas en todos los comercios y participar de sorteos, la Admnistración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) modifica su sistema informativo para mostrar cuánto daño provocó el conflicto del campo en una economía que desde 2004 no paró de crecer.
Las cifras siempre son mentirosas en el sur de Latinoamérica. Con la convicción de que todo dinero tributado al Estado será mal administrado, los contribuyentes intentan eludir todo tipo de impuestos. Salvo en los rubros que debe controlar la Aduana, quién más quién menos, se refugia en artilugios increíbles para evadir sus responsabilidades.
Con sólo repasar los datos proporcionados en los informes mensuales del organismo, cualquier ciudadano puede comprender que tras la devaluación y la asunción de Néstor Kirchner como Presidente de la Nación, la estrategia de recaudar para acumular y mostrar solidez fiscal no podía fracasar. En el primer trimestre del año 2004, la Argentina llevó al Banco Central 22.568 millones de pesos; un año después y en el mismo período la recaudación aumentó en un 25,5% contando con dinero disponible por valor de 28.327 millones, casi 6.000 millones más a causa de la formidable ventaja que arrojó la salida de la convertibilidad. Por entonces, la divisa norteamericana sólo había subido un centavo. De 2,91 en 2004 a 2,92 al año siguiente.
En el año electoral y cuando el sector agropecuario festejaba el cálido verano kirchnerista llevando a Cristina Fernández a ratificar el modelo que tan buenas ganancias le había ofrecido, la recaudación fiscal había trepado a 46.925 millones en el primer trimestre de 2007, para llegar a los 66.069 en el mismo período de 2008. En cuatro años, “la caja” no sólo duplicó ampliamente las cifras sino que se encontró con una cotización del dólar sostenida por el propio gobierno, a poco más de 3,50 pesos. Increíble pero real en una economía política acostumbrada al cortoplacismo.
¿Qué hubiese pasado?
El frío detalle que ofrecen los números no coincide con las altas temperaturas de confrontación que alcanzó la sociedad en el primer trimestre de 2008. En ese momento de los 5.324.005 trabajadores DECLARADOS en Marzo de 2004, la mano de obra aumentó en el mismo mes de 2008 a 7.874.028. Si bien es cierto que la proporción de crecimiento poblacional era totalmente superior a los índices registrados, no es menor que poco a poco el mercado laboral se iba ampliando y las exportaciones que en 2004 exhibían un tímido 1.794.005 en la Provincia de Buenos Aires, hayan pasado a 10.406,962 en Marzo de 2008. Si no nos equivocamos, más de 8 millones de diferencia.
La Provincia de Santa Fe logró ubicarse primera, seguida de Buenos Aires, Córdoba y Mendoza. El más pobre Estado en contribuciones es Catamarca, precisamente el escenario que dio pie a las elecciones anticipadas para el 28 de Junio en una esperada derrota del oficialismo.
El ciclón que se lleva todo
Empezamos con la gestión Abad y terminamos con Claudio Moroni haciendo malabrares y tomando fondos de los jubilados para intentar mejorar el dinero disponible “antes de la debacle” anunciada en plena campaña.
Desde 2008, los informes que publica la AFIP cambiaron de aspecto, sustancialmente. Del mismo modo en que Guillermo Moreno desliza su parco pincel, la página web que hoy contiene las cifras comparativas de la recaudación han mutado hasta en los colores que se utilizan para mostrar cuánto daño puede hacerle a un país cuyos principales ingresos provienen de la producción primaria un cese de actividades o una actitud mezquina según quien lo mire.
Si nos retrotraemos al año 2005, la relación de trabajo y sueldo, percibimos claramente el amargo sabor de la injusticia. En Buenos Aires, el sueldo promedio de un trabajador registrado era de 1.386, mientras en Capital Federal ascendía a 1.860. Hoy las diferencias casi ni se perciben a causa de la inflación. También ese año puede ser tomado como parámetro para la balanza del comercio exterior. En 2004 comenzamos importando productos químicos por 43.712 millones, en 2005 casi triplicamos con 128.006 pero en 2008, con plena producción, la cifra fue de 282.575. Quien diga que la sojización no ha tenido influencias no tiene más que refrendar certezas en los registros de importación.
En cuanto a los electrodomésticos y electrónica, Argentina importaba 76.703 millones en 2004; en 2005 fueron 281.375 y en 2008 la cifra trepó a 704.678 millones. Las dos lecturas: hubo mayor poder adquisitivo o bajaron las posibilidades de la producción nacional.
Hoy, con el dólar a $ 3,71 todo se ve diferente y con temor. Mientras el Banco Central siga dominando el escenario, la gente responde invirtiendo en ladrillos o guardando los pocos verdes que pueda acumular.
Si tomábamos como ejemplo a Chile o Brasil, la oportunidad de crecimiento con planificación era única y la distribución de la riqueza dejaba de ser asistencialismo.
Pida factura y gane
El 29 de Mayo, la AFIP realizó el primer sorteo en el marco de la campaña mediante la cual intenta fidelizar a los consumidores finales. El programa lleva el nombre de “IVA y VUELTA”. Consiste en reunir como mínimo 12 comprobantes originales (tickets o facturas) de las cuales tres pueden pertenecer a un mismo comercio y enviarlas a través de los contactos proporcionados por la AFIP. También pueden consultarse las bases en www.afip.gov.ar, donde se detallan requisitos propios de los participantes que a cambio de sus doce comprobantes recibirán un número para participar de los sorteos que se realizarán los días Viernes. El 5 de Junio tendrán una nueva oportunidad y así sucesivamente. No participan las facturas de TV por cable, Internet, peajes y medicina privada.
El premio para el ganador de cada sorteo será un automóvil cero kilómetro. Joaquín Salvador Paul, de Capital Federal, es el primer afortunado.

:format(webp):quality(40)/https://opinionsemanariocdn.eleco.com.ar/laopinion-static/images/logo.png)