Peiró también tiene tarjeta roja
El lunes por la mañana el nuevo Secretario de Obras Públicas Pedro Restelli pidió la renuncia de Flavio Peiró, uno de los funcionarios más antiguos y cuestionados de la era Barbieri. Las quejas constantes que recibía por la actuación del Director de Viviendas y Escuelas motivó la decisión, respaldada por Guacone. Es el quinto funcionario de importancia del barbierismo que se va del gobierno.
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La fiebre mundialista del domingo no opacó la comidilla política de asados y reuniones informales que resuelven buena parte de los destinos de la ciudad. El lunes por la mañana el arquitecto Flavio Peiró recibió una noticia que muchos esperaban pero nadie se animaba a hacer efectiva: tenía que presentar la renuncia.
La decisión fue tomada por el nuevo Secretario de Obras Públicas Pedro Restelli y absolutamente respaldada por el Intendente Pablo Guacone. A las 9.00 en punto, el propio Peiró confirmó su salida a La Opinión: “Me pidieron la renuncia, estoy llevándola”, dijo escuetamente.
Peiró, siempre Peiró
El Director de Viviendas y Escuelas de la Municipalidad de San Pedro era uno de los funcionarios más cuestionados de la gestión Barbieri (había cumplido funciones también en la gestión de Pángaro) y era un candidato fijo que Guacone tenía en la libreta de despidos. Cuando asumió en diciembre, el Jefe Comunal había decidido que permanezca en su cargo, recortándole tareas, pero a la espera de que la Justicia se expidiera al menos con su procesamiento en una de las causas relacionadas con la política más resonantes de los últimos años, la construcción del masivamente tomado barrio San Francisco.
“En estas tres semanas que estuve a cargo de la Secertaría me había tomado un tiempo para evaluar un poco el personal que estaba trabajando, en las distintas direcciones especialmente”, dijo Restelli y sentenció sobre Peiró: “Vi que se me generaban algunos conflictos a diario con distintos temas que han quedado sin solucionar desde hace tiempo y era un situación que no podía sostener, porque para estos meses que quedan si no le aplicamos la energía necesaria para afrontar con fuerza todas las obras que quedan pendientes no las iba a poder lograr particularmente con él”.
El área que dirigía el expulsado funcionario es una de las más sensibles de la gestión municipal y tiene a su cargo cuestiones fundamentales para el desarrollo del gobierno y su presencia frente a los ciudadanos.
Viviendas y Escuelas, desde el punto de vista de las obras a ejecutar, dependían directamente de Peiró. Grandes presupuestos, relaciones institucionales con los principales ministerios provinciales y nacionales, vinculación directa con la población, son parte de las cosas que manejaba el despedido arquitecto.
No hay un solo barrio de la ciudad construido a través de planes de viviendas cuyo contralor haya sido Flavio Peiró que no presente quejas por parte de sus vecinos respecto al mal estado de las unidades habitacionales. Desde el propio San Francisco, sin terminar tras la toma masiva, pasando por el barrio Arcor y hasta las 49 viviendas, tal vez las que recibieron mayor atención. Hay que destacar también que las empresas a las que se les adjudican las construcciones no siempre llegan de la mano de la transparencia y que los fondos que el Estado les gira no siempre sirven para cumplir con lo que prometen. Por sólo citar un ejemplo, el Barrio San Francisco no contaba con ningún tipo de vallado ni seguridad y Peiró tampoco lo exigió. A dos semanas de las elecciones de 2007, las familias llegaron en masa a ocupar las casas casi terminadas.
La causa iniciada por la mala construcción en el barrio de la zona del CIC es uno de los pesos que carga sobre sus espaldas, ya que si bien aún el Fiscal Juan Patricio Murray no pidió procesamientos, la responsabilidad de Peiró como contralor lo pone en un lugar complicado, teniendo en cuenta que el informe elevado por el Arquitecto Fucks, de la Corte Suprema de la Nación asegura que las viviendas no se condicen con los montos que se supone iban destinados a ellas.
El propio Restelli planteó el caso del barrio Parque Los Andes, parte de las 309 viviendas construidas bajo el Plan Federal que contempla el San Francisco: “Hay un par de viviendas que la empresa Giribaldi Hnos. se había comprometido a terminar” y de las que no hay noticias. “Estamos pagando vigilancia para que no las usurpen y no estamos terminando las viviendas; estamos gastando más en vigilancia que en lo que vamos a gastar para terminarlas”, señaló el Secretario de Obras Públicas.
Hay diversas obras que deberían haberse ejecutado y que la presencia de Peiró no parecía contribuir a su desarrollo. “Tenemos que hacer una serie de cosas que están pendientes y lo tenemos que hacer lo más rápido posible. En el caso de Peiró, vi que todos los días tenía un problema por cuestiones específicas”, detalló Restelli, quien optó por cortar por lo sano y prescindir del arquitecto.
Tendrían que haber presentado todos la renuncia
El Secretario de Obras Públicas brindó más ejemplos sobre los problemas que, dijo, a diario le generaba Peiró, como el caso del Jardín municipal Frutillitas, una obra que comenzó Barbieri e inauguró Guacone en los terrenos de le ex depuradora: “Tuve quejas del jardín, que tuvo algunos inconvenientes. Ahora va a venir una de las arquitectas para ver qué es lo que está pasando en ese lugar, es un jardín recién inaugurado”, manifestó con visible molestia.
Restelli expresó su malestar con la necesaria medida que tomó: “El día que yo asumí era para trabajar en equipo los dieciocho meses que restan” hasta diciembre de 2011, fecha del recambio de autoridades, y agregó: “Hubiese pretendido que, por lo menos por una cuestión formal, todos los directores hubiesen presentado la renuncia y tener las manos libres para actuar en consecuencia; el único que lo hizo fue Adolfo Benincasa, a quien se lo agradezco”.
Ante ello, el funcionario dijo que no puede “descartar que haya otros cambios en los próximos meses” e indicó: “Con algunos vengo trabajando bastante bien, pero bueno, en los próximos tres o cuatro meses voy a evaluar”.
Obras a nuevo
La Secretaría de Obras Públicas fue el primer espacio del gabinete que removió personal desde que comenzó la era Guacone. La arquitecta Ana Farabollini trabajaba en el área y fue parte del grupo de los cuatro primeros expulsado del municipio, junto con Jorge Mc Inerny, Enrique “Chino” Carreras y Rubén Nadal.
En ese momento, los nombres de los despedidos sonaban a un arrastre de años que tenía sobre sus espaldas el ahora Diputado Nacional Mario Barbieri, quien en ese momento todavía tenía una influencia importante en Guacone, por lo que muchos vieron al ex Intendente como el autor intelectual de la ejecución guaconista.
La Secretaría de Obras Públicas suma así una nueva baja. Farabollini, Zeme, Hugo Días –que se negó a ocupar el máximo cargo de la cartera y dejó su lugar como Subsecretario del área– y Peiró.
Además, el reacomodamiento que lleva adelante Restelli tiene otras víctimas menos visibles pero no por ello menos importantes. Uno de los casos emblemáticos es Marcelo Sironi, Director de Cementerio, quien este lunes también fue eyectado de su cargo, que ahora ocupa Juan Martínez.
Restelli dijo que no va nombrar por ahora en la Dirección de Obras Sanitarias, que no tiene Director desde que en diciembre el Ingeniero Hugo Días asumió como Subsecretario, cargo que dejó al irse Zeme porque consideró que “era parte de un equipo”.
En el organigrama de la página web del Municipio, que ahora renuevan sin perder tiempo y el mismo lunes estaba con los cambios dispuestos, figura “Jefe de Depto. Horacio Ríos” en el ítem “Servicios Sanitarios”.
Aún no hay reemplazante para el importante cargo que ocupaba Peiró. Sin embargo, ya hay una arquitecta designada para una de las obras más importantes que tiene por delante la Municipalidad. Se trata de Silvina Rita, quien estará a cargo del seguimiento de la construcción del Jardín Municipal que se construye en la ex cancha de fútbol del club Banfield.
