Hoy, en nuestra patria chica, San Pedro, por los hechos que son de público conocimiento, comienza a ser evidente la preocupación por el estado de la cosa pública. Es un corrillo permanente sobre cualquier tema, el comentario común, Guacone le erró, Guacone mete la pata, Guacone no tiene experiencia…
Como dijo una vez un ex Concejal “miremos la película y no la foto porque de manera contraria nos podemos equivocar”. Siguiendo este pensamiento, Guacone arribó a la política siendo electo Concejal en segundo lugar en las elecciones de 2007 en las cuales el Profesor Barbieri fue reelecto para su tercer mandato, dos años mas tarde Barbieri es electo Diputado Nacional y Guacone lo sucede como Intendente, sin tener ningún antecedente en la cosa pública mas que el haber sido Concejal Municipal oficialista por dos años. En síntesis, Guacone continúa el mandato popular que le fuera conferido a Barbieri en 2007 hasta 2011. Cuando el Intendente Guacone, a poco de asumir, produce una gran purga en su gabinete, los funcionarios removidos eran funcionarios del entonces Intendente Barbieri, medida que trajo la simpatía de la mayoría del pueblo de San Pedro, los funcionarios que no fueron removidos también eran funcionarios del Intendente Barbieri.
Luego de un año al frente del Departamento Ejecutivo Municipal, el Intendente Guacone tuvo algunos hechos destacados y desacertados de enorme repercusión mediática y presumiblemente patrimonial municipal, a saber: – Denuncia penal a dos Concejales Municipales (Pando y Secchi) por presunta participación en las usurpaciones de terrenos en el curso de este año.
– Malogrado recital de la banda Callejeros, con reformas en el Estadio municipal, con inversión de recursos municipales de los cuales no se sabe cuánto aportó con certeza la banda que hizo un precontrato con la Municipalidad de San Pedro. – Se rescindió el contrato con la empresa constructora J y J para la construcción de una escuela en el barrio Banfield, a la cual se le habría adelantado la suma de $180.000 y que abrió la puerta a un juicio contra el Municipio por parte de la empresa. – Desvinculación de la Empresa la Perla Buses del transporte público de pasajeros, sin tener la certeza de que a partir del 1º de marzo de 2011 continúe el servicio, con el agravante de que la empresa se lleva los buses, no pagó el seguro de garantía y no cumplió con el contrato de concesión por 10 años (de acuerdo a la Ley Orgánica de las Municipalidades el estado debe garantizar la continuidad del servicio). – Causa en la Justicia por el predio público que administra ACTUR.
Los hechos encabezados por el Intendente Guacone son preocupantes, en la medida que pueda existir compromiso del patrimonio municipal, pero no menos preocupante es la actitud (o quietud) del cuerpo que debe controlar al Departamento Ejecutivo Municipal, el Honorable Concejo Deliberante.
Sigamos viendo la película (o mejor retrocedamos la misma), por menos que estos hechos, el HCD en su momento suspendió en sus funciones al entonces Intendente Guillermo Farabollini, hecho que culminó con una pueblada y sin efecto la suspensión; años mas tarde, por menos que los hechos actuales, el HCD intentó suspender al Intendente Julio Pángaro pero no lo logró. Habría que preguntarse ¿Qué espera el HCD para formar una comisión investigadora sobre los hechos descritos con anterioridad? ¿No supone el HCD que se está comprometiendo el patrimonio municipal y que sería su responsabilidad el conformar una comisión investigadora a tal fin para evaluar la conducta del actual Intendente y proceder en consecuencia y conforme a las facultades que le otorga al HCD la Ley Orgánica de las Municipalidades?
No se pretende atacar a las instituciones con la manifestación de puntos de vista, pero de cara al año que viene, donde se eligen nuevamente las autoridades Municipales, los que están… ¿Estarán pensando en el futuro que van a dejar a quien se haga cargo?.
Javier Sualdea – [email protected]
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