Patovicas acusan a Pablo Casas por irregularidades
Una importante cantidad de trabajadores de control de admisión y permanencia mantuvieron una reunión eludiendo la representación de Pablo Casas y labraron actas que elevaron a La Plata para denunciar irregularidades y exigir soluciones. El titular del gremio sostiene que “todo está enmarcado en la reglamentación vigente”.
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Desde que el 1° de octubre del año pasado quedó habilitado el registro oficial de “patovicas”, un sistema que intentó poner un poco de orden en la tarea que realiza el personal de locales nocturnos. Pablo Casas lo representa y además es el encargado del polémico registro.
Hace pocos días unos treinta hombres que desarrollan esa tarea en esta ciudad debatieron una serie de cuestiones que consideran es necesario resolver para “trabajar con tranquilidad”, según manifestaron.
Allí labraron dos actas que elevaron al Secretario General del Sutcapra, Leonardo Nazaret. En esos documentos denuncian “irregularidades funcionales del Secretario General Pablo Casas” y piden soluciones ante lo que consideran “abusos” por parte de la autoridad del gremio.
En el acta más larga de las redactadas hay siete testimonios que relatan esos “abusos” y arbitrariedades. Por ejemplo, Carlos Daniel Miño asegura que fue “intimidado en su lugar de trabajo” por Casas, y que “se lo presionó a abandonar” su puesto en la fábrica JS Textil y en el “baile de Jubilados de Salta y 9 de Julio”. De la misma manera, aseguró que lo quisieron desafectar de su tarea en un boliche del centro pero que fue “defendido por su patronal”.
Ernesto Andrés Sarmiento refirió que no se le permitió continuar trabajando como custodio porque Casas “lo infamó por los medios” al involucrarlo en una pelea callejera. Además sostuvo que fue “agredido verbalmente” por el gremialista.
Edgardo Velo señaló que “es tan mala la reputación de Pablo Casas que no puede (Velo) agarrar la seguridad del Centro de Comercio porque el Foro de Seguridad no quiere involucrarse en nada que tenga que ver con él”.
Según consta en el acta firmada por los siete denunciantes y a la que tuvo acceso La Opinión, Edgardo Daniel Bustos aseguró que Casas “más de una vez lo ha querido chocar en la calle con su auto” y que “lo amenazó”.
Pedido de
intervención
Además de las denuncias de los siete, unos treinta “patovicas” firmaron un acta en el que señalan que es su intención poner en conocimiento de Nazaret las situaciones por la que atraviesa el Sutcapra a nivel local. “Para lo único que está (el Secretario General actual) es para lucrar a expensas de los trabajadores de esta ciudad”, aseveran.
Por ello, se dirigen al máximo órgano provincial de representación laboral en ese ámbito para solicitar que “tome urgente cartas en el asunto para solucionar este abuso” y “trabajar dignamente”.
Por su parte, el Secretario General del Sutcapra San Pedro, Pablo Casas, dijo a La Opinión que “en La Plata está todo bien” y cuestionó la legitimidad del reclamo de estos trabajadores. Además, agregó que “todo (lo que hace desde el gremio) está enmarcado en la legislación vigente”.
Ley de patovicas
El registro oficial de patovicas fue creado a partir de la ley provincial 13.964, sancionada luego de intensos reclamos llevados a cabo por padres de víctimas de agresión por parte de personal de seguridad en locales nocturnos. Esa ley establece una serie de requisitos para los que ejercen la tarea de control de admisión y permanencia. Entre los más importantes destacan haber cumplido con la educación obligatoria, que en el país es la secundaria por ley desde 2007; presentar certificado de antecedentes y reincidencia carcelaria; contar con certificado de aptitud psicológica; no ser miembro de fuerzas armadas, de seguridad, policiales, del servicio penitenciario u organismos de inteligencia, o haber sido exonerado de alguna de ellas. De la misma manera, tienen prohibido obstaculizar el ejercicio de los derechos; utilizar armas y beber alcohol durante el trabajo.
Cualquiera que visite los locales nocturnos puede observar que pocas de estas cuestiones se cumplen por parte de los boliches que contratan patovicas. Lo mismo puede decirse respecto del cumplimiento del convenio y la escala salarial vigente.
