Hoy pasaron ya 2 años de tu partida, el dolor sigue siendo como aquel frío día. Realmente tu desaparición física me dejó muchas preguntas y sensaciones, me di cuenta que eras un pilar importantísimo en mi vida, yo no sabía que mi amor era tan fuerte por vos, quizás la adolescencia no me dejó sentir eso, quizás el no saberlo, quizás, pero ahora veo todo tan diferente, que cada día que vivo pienso en que no es suficiente y que tengo que vivir más y ser más feliz de lo que soy; todo lo hago en tu honor y en tu recuerdo. Quisiera prometerte que voy a intentar superarme siempre, en hacer viajes, en recorrer lugares, en formar una familia, en tener un trabajo, en seguir estudiando, en ser mejor persona. Vos me dejaste fuerza suficiente para poder cumplir todo esto, me dejaste AMOR que es lo más importante. Pero en verdad no puedo prometerte eso, ya que a veces dudo de mi fuerza de voluntad y de mi destino. Lo que sí prometo es que hasta mi último aliento tú recuerdo estará vivo en mi corazón y en mis pensamientos más profundos, vagarás hasta que sea muy viejita. Le doy gracias a la vida por haberte puesto mi camino, fuiste un padre para mí, un ser de luz. Ojalá puedas estar orgulloso de mi, y que sepas, que estés donde estés, estarás en cada canción, en cada momento, en cada rincón, y en cada recuerdo.
Hasta que un abrazo interminable nos vuelva a unir. Te quiero.
También recuerdan este día con amor, Susy tu hermana del alma, y tus sobrinos a quienes les dedicaste todo tu corazón: Leslie, Alejandro y Melisa Matheson.
Brenda Matheson
Ads Ads Ads Ads Ads

:format(webp):quality(40)/https://opinionsemanariocdn.eleco.com.ar/laopinion-static/images/logo.png)