Para Ángela Benítez “Coca” mi gran abuela
Querida Abu: Como empezar si sólo se me llenan los ojos de lágrimas, las tardes se me hacen largas y las noches eternas, todo es mas difícil sin vos… pero a pesar de todas esas cosas, me pregunto si estás bien, seguro que estás con tus papis y tu hija en el cielo disfrutando del manto de la virgen, papá dice que te fuiste a reunir con ellos, yo le pregunto a Dios por qué fuiste tan especial conmigo, transparente, la abuela que todos desean tener, la que me acunaba, la que me defendía en mis picardías, la que sonreía al verme bien ¿y ahora? Eso no desapareció ni va a desaparecer, son huellas imborrables, me dejaste un amor eterno, juntos cumplimos sueños inolvidables, esto es un amor eterno eso fue lo que nos dimos mutuamente, amor, aunque yo no acepté que te hayas ido, se que ahí no sufrirás, ni dolor sentirás, ni enferma vas a estar, ya no tendrás que luchar por tu vida, aunque hayas decidido irte, tus recuerdos estarán presentes, mi abuela Coca, y estarás en mí por el resto de mi vida, te amo y te amaré. Abue, tu sonrisa que iluminaba tu cara quedó grabada en lo más profundo de mi alma, en vos aprendí a luchar y amar, con un gran dolor me despido y desde allá iluminame y ese será mi camino. Tu nieto Pablo Benjamín Galarza.

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