En coincidencia con la restauración de la estatua de Fray Cayetano José Rodríguez me surge puntualizar algunos aspectos que considero destacables. Ha quedado hasta nuestros días Eduardo González Bonorino como artífice del monumento al prócer, cuando en realidad el ideólogo del proyecto fue el señor Moisés Novillo, intendente allá por 1899, acompañado en su gestión por mi tatarabuelo, don Francisco Felipe Cachau, secretario de gobierno. Ambos eran delegados de la Comisión Pro-Monumento al fraile, presidida en Buenos Aires por Fray José María Bottaro. Moisés Novillo presentó la moción de erigir tal monumento el 8 de junio de 1899 y obtuvo la aprobación del Concejo Deliberante. La obra fue encargada al escultor Joris quien cuatro años más tarde se la entregó al entonces comisionado-interventor González Bonorino. Éste, en esa coyuntura, contó con la ayuda del gobernador Bernardo de Irigoyen para desconocer a las autoridades, tomar el poder y acto seguido disolver el cuerpo legislativo local.
Finalmente, la estatua fue inaugurada en 1903, razón por la que el mérito se lo llevó el comisionado Bonorino, intendente a la fuerza, al que paradójicamente celebramos como padre de la obra…
Iñaki Peñoñori
DNI Nº 34.692.165
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