Para disfrutar y debatir el futuro del sector frutícola
Este fin de semana tendrá lugar la primera edición del evento, que organizan el Estado, los productores y sindicatos del rubro. El viernes habrá una Mesa Citrícola en la que se expondrá la dura realidad de una actividad que corre riesgo de desparecer.
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El imaginario argentino tiende a decir “San Pedro” cuando alguien habla de naranjas. Una encuesta de Inta hace unos años reveló que el 80 por ciento de los consultados asociaba esa fruta con la ciudad. Aunque ya no tenga el esplendor de otrora y la producción sea cada vez menor, ese cítrico es parte identitaria de este pueblo y merecía su celebración.
Por ello, la iniciativa de la Municipalidad, Inta, Caproem y Seda de llevar adelante este fin de semana, en plenas vacaciones de invierno, la primera Fiesta de la Naranja de Ombligo –en Bella Vista, Corrientes, está la Nacional de la Naranja, por eso el agregado– aparece como una buena oportunidad para sumar un evento al calendario y reivindicar esta fruta sampedrina.
Durante sábado y domingo, la plazoleta Fray Cayetano Rodríguez será epicentro de las actividades, desde las 14.00.
Habrá shows y talleres, entre los que se destacan uno de bartenders, competencias de embaladores, la banda Supersound; el ballet Florcita de Cedrón y Keko González, el cierre.
Cada día, antes de esa hora, habrá una gira técnica por la producción de naranja, con un guía turístico; recorrerán viveros, galpones de empaque y montes frutales el sábado y los establecimientos La Campiña de Mónica y César y Las Amalias, el domingo.
Una Mesa Citrícola
El viernes, como prólogo de la fiesta, tendrá lugar la Mesa Citrícola, en la posada de campo La Santina, ubicada en el km 151 de la ruta 9. Allí el intendente firmará un convenio con el presidente del Inta, Amadeo Nicora, primo del Ministro de Agroindustria de la Nación Ricardo Buryaile, que no estará en la ciudad.
Tampoco estará su par provincial, Leonardo Sarquís, aunque por su cartera podría estar el subsecretario de Agricultura, Miguel Tezanos Pinto.
Quien sí tiene confirmada su presencia es la diputada por el partido Fe que preside la comisión de economías y desarrollo regional, Myrian Juárez, oriunda de Catamarca, quien ya estuvo en San Pedro.
Está prevista la participación de las entidades que nuclean a productores y trabajadores del sector. Habrá un intercambio entre los presentes y se espera que algunos debates que se dieron en el seno de Caproem respecto de
las dificultades para la producción citrícola se expongan en detalle durante este encuentro.
La dura realidad del sector
El debate interno entre los productores fue acerca de si había que llevar sin ambages la cruda realidad del sector a la Mesa Citrícola el viernes. En los últimos años, la actividad cayó y mucho, los reclamos por créditos blandos y por una ley de economías regionales que asigne presupuesto y atención especial a la producción crecieron.
Sin embargo, hasta el momento lo único que se obtuvo fueron promesas de “gestiones” cuyos resultados no están a la vista. Lo que sí se ven son las naranjas de Israel, México, Marruecos o Italia, que ingresan al país como sucedió con las manzanas y las peras.
“Los que exportan, sobreviven; pero el resto de los productores, no”, graficó un miembro de una familia de históricos citricultores, quien advirtió que los pequeños, de 50, 100, 200 o 300 hectáreas con plantaciones que ya promedian su productividad, piensan en levantar los montes que quedan.
“No desmontan porque tampoco hay plata para eso y a veces ni conviene. Si fuera gratis, ya no habría pequeñas producciones”, aseguró.
Cifras poco alentadoras
Hace unos años, Uatre y Seda hicieron público un informe en el que revelaban que el desmonte masivo había provocado una estrepitosa caída de jornales –57 mil menos, decían en ese momento–, con las consecuentes dificultades para la reinserción laboral.
“Este fue un año muy malo para la naranja, porque los precios están muy bajos. Debe haber unas 250, 300 personas trabajando en los empaques. No hay mucho movimiento, con excepción de los tres grandes exportadores”, dijo el secretario general de Seda y precandidato a concejal por el massismo Mauricio Preiti. “El mercado interno está muy de primido. Es un año malo. Estamos bajando. Está peor que el año pasado, y encima el clima no ayuda”, agregó.
Entre los productores, las cifras no oficiales indican que de las 1600 hectáreas plantadas que había el año pasado hay unas 900 que pueden ser calificadas como “viables” o “recuperables”. De ellas, hay apenas 300 certificadas para exportación. Las 600 restantes, que no pudieron certificar, por problemas de dinero, necesitan ayuda urgente, porque al menos la mitad ya está o estará en venta.
“Hoy se trabaja para no perder lo que está. Esa es la prioridad. En la actualidad es bastante difícil que alguien plante”, revelaron desde Caproem.
