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En la Secretaría Privada y de Prensa que conducía el denominado “Príncipe de los reintegros” Jonathan Galvan, durante 2017 hubo contrataciones de personal para tareas relacionadas con la difusión de las actividades del intendente.
Además de los empleados municipales abocados al tema, en cada acto se podía ver a al menos dos personas extra: al fotógrafo y diseñador gráfico Claudio Camacho y al expresidente de la Unión Cívica Radical, titular de una licencia de radio y suegro de Jonathan Galván, Pablo Quiroga. El elenco tenía más actores y entre todos mensualmente reportaban un costo de unos 200.000 pesos según llegó a reconocer en público el Secretario de Economía.
Camacho facturó por sus servicios, que incluía el diseño de piezas gráficas, un total de 190.364 pesos, un promedio mensual de 15.800. En algún momento del año el Tribunal de Cuentas llamó la atención por su facturación correlativa.
Quiroga, por su parte, facturó 518.500 pesos al 29 de diciembre de 2017, de los cuales a esa fecha le faltaban percibir 128.500, que estaban devengados.
Quiroga y Galván llegan juntos, entre la facturación del primero y los reintegros del segundo, a más de un millón de pesos “en familia”.
Al expresidente de la Unión Cívica Radical en el Palacio lo conocían como “el Rey del Palito” porque en cada acto se lo veía con un palo de selfie con el que sostenía un iPhone con el que filmaba todas las actividades oficiales.
Esos videos luego se distribuían en las redes. Quiroga era además la voz oficial de los spots publicitarios del gobierno.
Por todos esos servicios cobró un promedio de 43.200 pesos al mes. En esa facturación también podría haber pauta publicitaria en el medio del que es titular, lo que podrá surgir cuando los concejales de la oposición soliciten ver las facturas. Incluso hasta podría haber facturación encubierta de otras personas que trabajaron en el área de prensa, aunque todo ello no es más que mera especulación puesto que lo que tiene validez es lo que la
Municipalidad registró como pago al proveedor correspondiente.
“Si sucede, conviene”, sigue siendo el estado de WhatsApp de quien, presidente a nivel local de partido que fundó Leandro N. Alem, supo gritar “Cecilio Salazar es hoy el candidato que tiene la Unión Cívica Radical en San Pedro”.
Caro el cafetero
Desde abril a diciembre, figuran entre las facturas las del proveedor Guillermo José Borda, alias “el Boya”, cuya tarea en Palacio es servir café en la zona del despacho del intendente.
Facturó 261.300 pesos, un promedio mensual de $ 29.000 para los 9 meses desde que se lo vio por primera vez en Palacio en reemplazo de Raúl “Bulla” Peralta, designado empleado municipal, ascendido de cafetero a chofer y luego trasladado a otra área en medio de un silencioso escándalo.
Guillermo Borda habría facturado, además de su servicio como cafetero de Palacio, por otros servicios de catering.
