Otra jornada de fútbol violento
Cuando promediaba el segundo tiempo del partido que jugaban Agricultores y América, un jugador visitante agredió al árbitro. A partir de allí se produjo una secuencia de graves incidentes que determinaron la suspensión del partido. Un jugador y un policía resultaron heridos.
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Es demasiado para el fútbol de la ciudad tener que soportar dos hechos graves y violentos en una misma ronda del Torneo local. Cuando todavía los ánimos se recuperaban del incidente acontecido en la cancha de Las Palmeras de Río Tala hace tres semanas, luego de que un jugador golpeara alevosamente a un árbitro, hubo que lamentar otro acto de violencia que superó todo límite.
Como ya ha sucedido en otros casos, las acusaciones cruzadas prevalecen ante esta cuestión y lo particular del caso es que el incidente comenzó adentro de la cancha.
Fueron los propios jugadores quienes encabezaron las agresiones luego de que el árbitro le mostrara tarjeta roja a un delantero del Club Sportivo América. En una confusa situación, uno de los jugadores “sabaleros” respondió al árbitro Marcelo Vega con un golpe de puño y allí todo se transformó en una verdadera locura.
La mayoría de los jugadores comenzaron a perseguir al árbitro y hasta terminaron interviniendo también los de Agricultores. La situación pasó a mayores porque no sólo ingresó y comenzó a actuar la Policía sino que también lo hizo el público visitante y todo fue un verdadero calvario que podría haber terminado en algo mucho más grave.
Había corridas por todas partes, golpes de todo tipo y un peligroso intercambio de proyectiles que puso en riesgo la integridad física de todos los presentes, protagonizado por un grupo de irresponsables que se hacen llamar hinchas. Como consecuencia de estos graves incidentes, un policía de la Comisaría local resultó herido y el jugador Gabriel Leiva, del Club Sportivo América, fue quien llevó la peor parte al sufrir prácticamente desfiguración de rostro.
El delantero recibió al menos un piedrazo en pleno rostro que le fracturó el tabique nasal y produjo un fuerte traumatismo facial. Además de sufrir un severo corte en el oreja derecho producto de otro golpe.
Particularmente, el árbitro Vega desistió de efectuar alguna presentación judicial con respecto a lo acontecido, aunque el jugador Leiva sí radicó una denuncia contra Agricultores Club, asegurando que estaría en condiciones de identificar a su agresor.
Por este hecho, desde la Comisaría de nuestra ciudad se enviaron informes al CoProSeDe, al Ministerio de Seguridad y el Juzgado de Paz.
Mientras anoche esta grave situación era evaluada por el Tribunal de Penas de la Liga Deportiva Sampedrina, la Policía tomó una primera medida y fue la de no dejar actuar como local al club de Gobernador Castro en los próximos partidos. Evidentemente, mientras no haya una severa autocrítica en la propia Liga, las cosas no van a cambiar. Existe una secuencia de serios incidentes que se han producido en los últimos tres años y hasta algunos más que “pasaron de largo”. Es indudable que hasta que no existan sanciones ejemplares, seguirán ocurriendo.
