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San Pedro
sábado, mayo 8, 2021

Olor a desidia

Durante la tarde del domingo se produjo un incendio de pastizales en un potrero que separa la ex Ruta 9, de la actual autopista. A pasos del lugar un productor de arándanos podría requerir resarcimientos por los daños que se ocasionan a su valiosa producción. Servicios Viales fue la primera en inaugurar el improvisado basural.

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Hace años ya que los vecinos de Río Tala, conocen el basural de lo que fue “Servicios Viales”, y hoy es “Vial K” (O Vial 3 o Electro Ingeniería o Vialco, como prefiera).
Se trata de un terreno de más de 3.000 metros cuadrados, ubicado entre la ex Ruta 9 y el kilómetro 150 de la actual autopista, que la “empresa” utiliza para acumular y posteriormente quemar la basura remanente de las (pocas) actividades que el concesionario vial realiza sobre la autovía, como neumáticos viejos o restos de accidentes de tránsito.
La presencia allí de esa basura, ha hecho que los alrededores de ese sector, fueran tomados por algunas personas, como un improvisado basural en el que depositan todo tipo de residuos. Se sabe por ejemplo que, según lo relataron vecinos del lugar, se arrojan allí acoplados enteros con naranjas o batatas en mal estado, camionetas completas con los desechos de viveros de la zona, bolsas de residuos, y hasta incluso, el contenido de muchos camiones atmosféricos que se trasladan hasta allí para liberar su carga. “Acá todo el mundo viene y tira la basura” dijo un habitante de un terreno lindero, que aprovecha inclusive algunos de esos desechos para su subsistencia personal.
Según personal de bomberos, habría sido precisamente un cargamento con basura, el que podría haber originado el domingo pasado, un peligroso incendio en un potrero lindante. Allí, además de arder la gran cantidad de basura que se encuentra en el lugar, lo hicieron los pastizales del campo ocasionando una peligrosa humareda que por momentos complicó la visibilidad sobre la autopista. Esta situación generó una gran preocupación en algunas personas que, en su doble condición de empleados de Vial 3 y Bomberos Voluntarios de San Pedro, avisaron al cuartel local para que una dotación se ocupara de terminar con el fuego, y consecuentemente también el humo.
Afortunadamente, el foco ígneo del domingo no ocasionó consecuencias mayores. Lo que sí hizo, fue poner sobre el tapete una situación que es largamente conocida tanto por lugareños como por las autoridades, pero de la que nadie parece querer ocuparse.
La preocupación
Si bien por ahora es de una superficie relativamente pequeña, el desarrollo incipiente del basural en la ex Ruta 9, preocupa de sobremanera a los vecinos. Además de la amenaza constante para la salud de la población que un basural por si mismo constituye, mas el crecimiento de la población de ratones que ya se observa en la zona, se suma a la problemática, el peculiar lugar en el que se está acumulando la basura.
Mas allá de que se desarrolla a la vera de un camino sin salida, como es la ex Ruta 9, ese lugar se encuentra a escasos mil metros de la autopista poniendo en peligro la seguridad de los automovilistas. Además, muy cerca de allí, se emplaza la empresa “Marítima Heinlein” que de agravarse esta situación, vería comprometida su operatoria.
Es que en “Heinlein”, una empresa que se dedica al empaque en congelado de frutas y verduras, que tiene su fuerte en los arándanos y otros berries y que opera en Río Tala desde el 2006 proveyendo de una fuente de trabajo directa a 32 personas de esa localidad, están sumamente preocupados por esta situación. Con una inversión acumulada en San Pedro que ronda en los 3 millones de dólares, un basural a cielo abierto ubicado a 2.000 metros no es el mejor escenario para una empresa de productos alimenticios que tienen como destino el exterior del país.
Las certificaciones internacionales que la empresa debe cumplir, controlan entre otras cosas la calidad del agua de la napa (que podría verse eventualmente afectada por el basural), y la presencia en la zona de otras fuentes de contaminación. Estás mismas certificaciones son incluso mas estrictas con la apuesta que la empresa tiene alrededor de su plantación de moras y frambuesas orgánicas que, como todos los productos de ese tipo, requerirá de una gran cantidad de mano de obra que sería reclutada en la localidad de Río Tala.
Gustavo Oskoma, gerente de la planta comentó que al trasladarle esta inquietud a Clelia Ortuño Díaz, titular de la Delegación Municipal de Río Tala, esta le explicó su imposibilidad de actuar al respecto por “problemas de jurisdicción”.
Por su parte, tanto los vecinos de la zona como las autoridades de la empresa, siguen esperando que alguien se haga cargo de la situación y restrinja el ingreso de residuos al lugar, y que se comience, finalmente, con alguna tarea de limpieza del daño que ya se produjo. Por desgracia, el Municipio ya tiene antecedentes en el tema y ha tenido que pagar una gran suma de dinero para suspender la demanda que el propietario de un campo lindero al basural general de la ciudad, inició por una cuantiosa suma.

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