Ola de robos en zona castigada
La semana pasada dos viviendas de la misma manzana comprendida entre las calles Uruguay y Caroni fueron sorprendidas con un mismo sistema de robo. En una de ellas se quedaron solo en preparativos porque no ingresaron. En la otra casa aprovecharon a robar cuando los moradores estaban durmiendo.
:format(webp):quality(40)/https://opinionsemanariocdn.eleco.com.ar/media/2020/07/12722577225295.jpg)
El radio que comprende a las calles Avenida Sarmiento, Pavón, Gomendio y Frers sigue siendo una de las zonas preferidas para los delincuentes a la hora de llevar a cabo sus ilícitos. La semana pasada recrudecieron los robos en viviendas a cualquier hora del día preocupando aun más el sistema utilizado ya que se ha llegado al punto extremo de ingresar a los domicilios haya o no ocupantes. Vale la pena recordar que esa zona es una de las más castigadas en los últimos años por diferentes hechos delictivos que llaman la atención por la precisión con que actúan los delincuentes y en determinados lugares. En ese punto de la ciudad fue donde el año pasado mataron salvajemente a golpes al vecino “Perico” Girard, asaltaron a mano armada en siete oportunidades la agencia de loterías y quinielas El Zurdo, desvalijaron varias casas y tuvieron a maltraer en varias oportunidades a un minimercado que se encuentra en Caseros y Gomendio, solo por enumerar algunos de los hechos registrados en esa zona. Increíblemente la mayoría de ellos jamás fueron esclarecidos lo que enardece aun más a los impotentes vecinos de esa importante barriada. Ahora le tocó a una familia que habita en Uruguay al 1800. Increíblemente los delincuentes trabajaron por un prolongado rato en el frente de la vivienda para levantar por completo la reja que da a la calle e ingresar al living. Allí se manejaron con total libertad a pesar de que en su interior se encontraban durmiendo el matrimonio y su pequeño bebé. Nadie escuchó nada. Amparados en la quietud del lugar por esas horas, lograron llevarse diferentes elementos como televisor, video casettera, equipo de música, celulares y otros artefactos de menor valor. La familia advirtió lo ocurrido recién en la mañana cuando se aprestaban a cumplir sus tareas habituales ya que amanecieron con la puerta y ventana de la vivienda completamente abiertas y la reja destruida, ocasionando mayor peligro aún ya que el lugar permaneció así durante varias horas de la madrugada. Pero para sorpresa del vecindario, unos días después otra vivienda de la manzana sufrió un hecho similar aunque por algún motivo en especial fue abortado. Otra reja de una vivienda había sido levantada en su totalidad y por motivos que se ignoran los delincuentes no llegaron a ingresar. Aquí sí los propietarios advirtieron ruidos extraños, pero lejos de sospechar que podría tratarse de un robo, prendieron las luces y siguieron durmiendo. Eso seguramente alcanzó para que los delincuentes huyeran del lugar sin poder concretar el robo.
