Nuevo juicio oral por venta “minorista” de drogas
El Tribunal Oral de Rosario volverá a San Pedro y en el Salón Dorado se repetirá la experiencia del año pasado. Pero en esta ocasión, se juzgará a Mindurry por comercializar drogas en el mismo domicilio de calle Belgrano donde fue detenido hace dos años Alejandro Zunino. Allí se habían secuestrado dos macetas con plantas de marihuana y sustancia para armar cigarrillos.
Nueve meses después de un juicio que alguien catalogó con justa causa de “ejemplificador”, César Mindurry volverá a ser el centro de atracción de las miradas porque será juzgado por otra causa vinculada con drogas y nuevamente en el Salón Dorado de la Municipalidad.
Este joven de 33 años había sido condenado a sólo dos meses de prisión el año pasado, cuando el Tribunal Federal de Rosario lo juzgó a él, y a Alejandro Zunino y Andrés Villacampa en una causa relacionada con la venta de marihuana.
En esa oportunidad, Mindurry estaba acusado al igual que Villacampa por tenencia de marihuana porque se lo había detenido con cigarrillos de esta hierba encima, pero antes de que se iniciara ese juicio, se le inició una nueva causa por comercialización. Y por esta última será juzgado el próximo 3 de Mayo.
El mencionado tribunal integrado por tres jueces regresará a la ciudad con algunos cambios porque el Dr. Santiago Harte, que lo presidía entonces, se jubiló y asumió otro Juez subrrogante. El presidente es ahora el Dr. Omar Osvaldo Paulucci que llegará acompañado por la Jueza Laura Cosidoy.
Se calcula que el juicio no demorará más de una jornada porque si bien aún no está confirmada la cantidad de testigos, serían muchos menos que en la anterior ocasión y por eso se agilizará el desarrollo. Como lo explicó el Secretario de este tribunal, el Dr. Osvaldo Faciano, el objetivo del traslado del Tribunal a San Pedro responde a un interés de la comunidad sampedrina por la propia temática del juicio y ésa parece ser la impresión que se llevaron los jueces durante el 2005.
Una de las partes que intervino el año pasado, calificó al juicio como de “ejemplificador” para justificar semejante despliegue por la tenencia de 80 gramos de marihuana. Es que aún y a pesar de que se habría comprobado que en el domicilio se vendían cigarrillos de esta hierba, por supuesto que no sería el único lugar “conocido” de expendio de este estupefaciente en San Pedro y por la cantidad secuestrada es obvio que se trataba de un revendedor menor y no de un gran narcotraficante. Pero la condena de cuatro años para Zunino sentó un precedente interesante para la sociedad y eso es a lo que apunta el tribunal federal que podría mantener una posición semejante en Mayo, cuando deba condenar a Mindurry.
La casa de Belgrano
A principios de Agosto de 2005, César Mindurry fue detenido en la misma vivienda en la que un año antes cayera Alejandro Zunino, y que es propiedad de éste último, ubicada en la esquina de Belgrano y Fray Cayetano Rodríguez.
El operativo estuvo a cargo de la Policía de Delitos Complejos y Narcocriminalidad, que habría logrado comprobar que allí Mindurry continuaba vendiendo marihuana porque se hallaron unos envoltorios llamados “bochitas” que en su interior contendrían esa droga y algunas “tucas” que se utilizan para fumar. Pero también se secuestraron dos macetones con plantación de canabis que dieron lugar a que se caratulara el delito también como “siembra y cultivo de estupefacientes”.
Algunas versiones indicaban que Mindurry vivía en esa casa, junto a la mujer de Zunino, Mónica Olivo, con quien este último joven tiene dos hijos. La policía sospechaba que en el lugar después de que Zunino fuera detenido se continuó la venta y por eso dispuso un nuevo operativo que terminó con la detención de Mindurry.
La condena anterior
En Agosto del año pasado, y tras el juicio realizado en el Salón Dorado, Alejandro Zunino, de 32 años, fue sentenciado a cuatro años de prisión y $ 400 de multa por tenencia de estupefacientes con fines de comercialización. Continúa cumpliendo su pena en una unidad penal de Capital Federal pero pronto podría ser beneficiado con una libertad condicional.
Su amigo César Mindurry, recibió una pena de dos meses de prisión efectiva por sus antecedentes policiales, por tenencia de estupefacientes pero ya estaba cumpliendo la prisión preventiva por la causa por la que se lo juzgará el 3 de Mayo. Andrés Nicolás Villalba, de 21 años, fue el tercer condenado por el tribunal, pero a un mes de prisión no efectiva, por tenencia de estupefacientes. Fue el único que salió en libertad, porque no contaba con antecedentes.

:format(webp):quality(40)/https://opinionsemanariocdn.eleco.com.ar/laopinion-static/images/logo.png)