Nueve concejales dejaron sus bancas
El jueves fue la última sesión ordinaria del año. De los nueve que dejaron la banca, ocho estuvieron presentes y se despidieron. Hubo duras críticas a la gestión Guacone. Giovanettoni estuvo presente y también se despidió.
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El Concejo Deliberante se renueva en pocos días, aunque la Junta Electoral no informó la fecha. Todo indica que el acto de jura de los nueve titulares y sus suplentes, todos electos el 25 de octubre pasado, será en el Salón Dorado, a pesar de que Cambiemos quería una fiesta fuera del recinto habitual. La alusión de Barbieri al “consenso entre los que entran y los que salen” hizo dar marcha atrás con la idea del gimnasio de un club.
Tras ese debate en la reunión de labor legislativa, el HCD sesionó el jueves por última vez en el año, al menos de manera ordinaria. En el recinto hubo 16 de los 18 ediles. Los ausentes fueron Horacio Neyra y Mauricio Preitti. Este último era uno de los que se despedía.
Los ocho que dejaron sus bancas hicieron uso de la palabra, incluido el reelecto Mario Sánchez Negrete, quien pedirá licencia para asumir dentro del gabinete económico. “Vamos a tener que trabajar todos en conjunto, con los concejales que quedan, que ingresan y la comunidad toda”, dijo el edil.
Todos los que hicieron uso de la palabra agradecieron a los empleados del Concejo, a la gestión de Matías Chaves como Secretario Legislativo y a Mario Barbieri como presidente.
La crisis económica, financiera, política e institucional sobrevoló cada alocución. Barbieri y Giovanettoni destacaron el hecho de que se haya entendido que se trataba de una situación política de la que se debía salir con ejercicio, precisamente político.
El más duro fue Juan Almada, quien habló de que “había que extirpar el tumor y se lo extirpó”, en relación al exintendente Guacone, cuya gestión calificó de “decadente”.
También hubo lugar para chicanas sin destinatario certero: Cecilia Vázquez habló de los “amigos que no lo eran tanto” y Sandra Mari recordó las alusiones constantes a su familia que durante sus ocho años como concejala fueron parte de los debates políticos, al punto de que su hijo renunció al cargo en medio de una de esas tantas discusiones.
Si José Gil le agradeció a Daniel Monfasani, Noseda hizo lo propio con Barbieri; Liliana Adrover que se iba “satisfecha” y “con el deber cumplido”; Portillo confirmó que Quintana vuelve al HCD; y Noberto “Cachi” Atrip anunció su retiro tras destacar, emocionado y emocionante, la tarea conjunta, las disputas, el aprendizaje junto a los adversarios y la fallida experiencia de la concertación plural que lo hizo repetir muchas veces –el jueves se lo dijo en un apartado– que Barbieri era el más peronista de los radicales y quizás él mismo el más radical de los peronistas.
Giovanettoni estuvo presente para entregar distinciones y fue invitado a compartir el estrado con el presidente. Electo concejal en 2011, recordó que “un gran problema en la comunidad hizo que no pudiera cumplir el mandato” como edil. Lamentó, sobre el final, que no haya presencia de vecinos en la despedida de los concejales.
En el cierre, Barbieri celebró que el Concejo se haya puesto la crisis “sobre los hombros” y saludó a los que dejaron sus bancas: “Pueden irse con la tarea cumplida”. En algunos casos fue al menos generoso.
