A eso de caer y volver a levantarse, de fracasar y volver a empezar de seguir un camino y tenés que torcerlo, de encontrar el dolor, tener que afrontarlo.
A eso no lo llames adversidad, llamalo sabiduría.
A eso de sentir la mano de Dios y saberte importancia, de fijarte una meta y tener que seguir otra, de huir de una prueba y tener que encararla, de planear un vuelo y tener que recortarlo, de aspirar y no poder, de querer y no saber, de avanzar y no llegar; a eso no lo llames castigo, llamalo enseñanza.
A eso de pasar días juntos radiantes, días felices y días tristes, días de soledad y días de compañía.
A eso no lo llames Rutina, llamalo experiencia.
A eso de que tus ojos mires y tus oídos oigan y tu cerebro funcione y tus manos trabajen y tu alma irradie sensibilidad, sienta tu corazón y ame.
A eso no lo llames poder humano, llamalo amor. Amor de una madre que hoy les enseña lo mismo a ellas en el transcurso de su vida.
Mami: Hoy cumples años, espero que cumplas muchos más. Tu sabes que a pesar de las peleas y los gritos, acá en cada corazón de tus hijos, nietos, vos sos única para nosotros; Norma Cabaña
Te amamos.
Tus hijos, hijas, nietos y tu querido esposo Aníbal.

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