En LA OPINIÓN última me impresionaron varias notas y tentado de hacer el comentario, aun alejado físicamente, igual me llega la percepción de la realidad actual del pago chico, que más de una vez protagonizaron ex alumnos míos. En estos tiempos preelectorales, tanto aquí para renovar el Parlamento de la Unión Europea, como allí con los “candidatos testimoniales”, que aquí sorprenden como para avergonzarnos a los argentinos cuando nos dicen que no nos basta con robarnos los dineros públicos (algo que aquí también se estila), que nos robamos hasta la confianza. Por eso celebro la actitud de Mario Barbieri con una sola de sus declaraciones “Si el pueblo no me acompaña, el 10 de diciembre me voy a mi casa”. Es por eso que confío en sentirme orgulloso, como muchos, cuando asuma su cargo de diputado. Así se lo dije por escrito a mi estimado Orlando Ferrres, viceministro de economía de la Nación, “Me siento orgulloso de verte en la función pública, y espero sentirme mucho más el día que la dejes”. A los tres meses de fallecido el ministro Miguel Roig, él renunciaba a seguir en el gobierno. Vale decir que renunciaba al “No traicionar” como se titula otra de las notas que comento, donde se habla de Silvina Bullrich o de Alfredo Palacios, ya que en otra ocasión tuve que enmendarle la plana a Elvio Macchia, pues tuve el honor de ser alumno de Palacios, profesor de Legislación del Trabajo en 3er. año de la Facultad de Ciencias Económicas de Bs. As., y lo conocí bien a fondo en su última clase al decirnos “Haremos astillas de la cátedra, para combatir la tiranía”, cuando Perón lo echó por contrariar sus planes y lo tuvo preso. Hasta parece ignorar que Liniers era virrey de la Corona de España y nos libró de las invasiones inglesas mientras Sobremonte huyó a Córdoba, si luego se alzó contra la Primera Junta lo pagó con su vida. Quizá Macchia prefiriese el alzamiento de Obregón Cano en Córdoba, de los que conocí algún “desaparecido” que andaba por aquí el 12 de octubre de 1978, pues acudieron a la declaración de “San Pedro y Felanitx ciudades hermanas” y se marcharon apenas se dieron cuenta de que nada teníamos que ver con ellos. Es por todo eso que Matilde Carreras en su nota “La historia podría ser otra…”opina que hay gente que “vive en la otra Argentina” y con razón.
Pero la nota que más me ha llamado la atención ha sido la que firma Chantal Obligado de la Bouillerie y la titula “Mi queja”, diciendo que bastó con unas pocas fotos que le querían impedir que las tomara, para poner un poco de orden en la atención al público de ANSES. No conocía a la Sra. de Obligado y la llamé para felicitarla por teléfono ya que nuestro “no te metás” es casi como lo que pasa con el dengue o la in-seguridad ciudadana.
Vale la pena no olvidar el contenido de la pasada edición de LA OPINIÓN, porque el 28 de Junio ya está cerca y “La historia podría ser otra”.
Miguel A.Bordoy
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